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Católicos no siguen doctrina moral, reconoce El Vaticano

El Vaticano reconoció que una parte de los católicos del mundo no siguen la doctrina moral de la Iglesia en materia de nacimientos, matrimonio, divorcio y relaciones prematrimoniales; a través de un diagnóstico, se advierte que esa falta de obediencia se debe al contexto social contemporáneo.
Notimex
26 junio 2014 8:14 Última actualización 26 junio 2014 8:15
Nave principal de la Catedral Metropolitana. (Cuartoscuro/Archivo)

El Vaticano reconoció que católicos no siguen su doctrina moral. (Archivo)

CIUDAD DEL VATICANO. El Vaticano reconoció que una parte de los católicos del mundo no siguen la doctrina moral de la Iglesia en materia de nacimientos, matrimonio, divorcio y relaciones prematrimoniales.

Lo anterior se desprende de un profundo diagnóstico sobre la realidad de la familia en la actualidad, que se tradujo en un documento de trabajo (Instrumentum laboris) preparado con motivo de la próxima asamblea extraordinaria del Sínodo de los Obispos.

Esa cumbre de clérigos de diversos países tendrá lugar del 5 al 19 de octubre de este año y se centrará en el tema “Los desafíos pastorales de la familia en el contexto de la evangelización”.

El texto reconoció que la enseñanza de la Iglesia es seguida “parcialmente” por los fieles, quienes suelen aceptar sin condiciones la defensa de la dignidad de la vida humana, pero muestran resistencias en otros aspectos.

Advirtió que esa falta de obediencia se debe al contexto social contemporáneo, en el cual prevalecen el individualismo, el materialismo y la “cultura del descarte”. Por eso constató la exigencia de encontrar “nuevos modos” y “nuevos lenguajes” para transmitir las enseñanzas católicas.

Dividido en tres grandes partes, el documento es el resumen realizado por la Santa Sede de las respuestas recibidas en Roma a un cuestionario de 38 preguntas sobre la realidad y los desafíos de la familia actual, lanzada a todos los miembros de la Iglesia en noviembre pasado.

En el mismo se enumeran una serie de peligros para la institución familiar, entre los cuales se incluye la “teoría del género” que amenaza la idea del “para siempre” en la unión conyugal y lleva a aceptar la poligamia o el repudio del cónyuge

Lamentó que no reconociendo una “ley natural”, las parejas actuales practican el divorcio, la convivencia, la anticoncepción, también porque los hijos son vistos como un obstáculo al bienestar personal.
Además denunció la “privatización de la familia”, la cual ya no se reconoce como un elemento activo de la sociedad y célula fundamental de ella.

Advirtió sobre el impacto de la debilidad de la figura paterna, la fragmentación debida a divorcios y separaciones, las violencias y los abusos sobre mujeres y niños, la trata de menores, las drogas, el alcoholismo, la ludopatía, la dependencia de las redes sociales, que impide el diálogo en la familia y roba el tiempo libre a las relaciones interpersonales.

A ello sumó los horarios extenuantes, la precariedad laboral, la flexibilidad que obliga a largos viajes, y la ausencia del reposo dominical, que obstaculiza la posibilidad de estar juntos, en familia.

Indicó otro “factores críticos” como las migraciones, para la cual se insiste sobre la necesidad de facilitar la reunificación familiar, la pobreza, el consumismo y las guerras.