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Catalanes influyentes proponen desobediencia civil para separarse

La Candidatura de Unidad Popular busca la independencia de Cataluña y para ello propone la desobediencia civil. El partido de Artur Mas y aliados, lo necesitarían para lograr la mayoría en el Parlamento y sentar al gobierno de Rojay a negociar una secesión.
Bloomberg
25 septiembre 2015 17:3 Última actualización 26 septiembre 2015 5:0
Cataluña

Cataluña votará este domingo para elegir el Parlamento y de ello depende que vaya por la secesión o la independencia. (Reuters)

La Candidatura de Unidad Popular (CUP), un partido anticapitalista que podría ser clave para el próximo parlamento catalán, exhortara a los separatistas a emplear la desobediencia civil como parte de una estrategia para obligar al gobierno español a negociar los términos de la independencia de la región.

La principal plataforma separatista de Cataluña quizá necesite el apoyo del CUP, como se conoce al partido, para formar una mayoría favorable a la independencia después de la elección regional del domingo en tanto las encuestas proyectan que el grupo dominante no podrá hacerlo solo.

Si esto ocurriera, planteará un dilema al presidente regional Artur Mas: no sólo el CUP prometió no apoyar la reelección de Mas como líder de la economía regional más grande de España, sino que la antipatía natural del grupo hacia la clase empresarial catalana de la que Mas obtiene gran parte de su apoyo dificultaría acordar un marco para un nuevo estado. El CUP ya está exigiendo un enfoque mucho más agresivo que el de Mas.

“Debemos llegar a una negociación sin importar el costo ni el sufrimiento”, dijo en una entrevista en Barcelona Josep Manel Busqueta, economista de formación que se presenta como candidato por el CUP. “En temas como los impuestos, podríamos proponer desobedecer las leyes españolas para comenzar, en cambio, a seguir normas acordadas a nivel catalán”.

Mas y su principal aliado separatista, Oriol Junqueras, quieren utilizar una mayoría en la asamblea regional para sentar a los funcionarios del gobierno central en Madrid en la mesa de negociaciones con miras a completar la secesión en un plazo de 18 meses. El CUP quiere una declaración de independencia inmediata.

Una encuesta publicada por la emisora radial Cadena Ser mostró que la alianza de Mas y Junqueras obtendrá 65 escaños, faltándole tres para una mayoría en el parlamento de 135 bancas. El CUP ganará por lo menos nueve escaños, según las proyecciones.

MARTIN LUTHER KING

La Asamblea Nacional Catalana, un grupo cívico que ha llevado cientos de miles de manifestantes a las calles de Barcelona en septiembre los cuatro últimos años, también considera que la desobediencia civil es parte del proceso de secesión, dijo su presidente, Jordi Sánchez, en una entrevista en la Radio Catalunya del gobierno regional.

Junqueras ha coqueteado con la idea, diciendo que los catalanes debían inspirarse en Martin Luther King antes del discutido referéndum del año pasado.

El primer ministro español, Mariano Rajoy, pone trabas a los nacionalistas catalanes, diciendo que sus exigencias son ilegales. España probablemente debería cambiar su constitución para permitir la salida de Cataluña, una medida que requeriría una súper mayoría tanto en la cámara baja del Parlamento como en el Senado y quizás un referéndum.

Rajoy tiene mayoría en ambas cámaras y la constitución fue modificada por última vez en 2011 cuando Rajoy, que en entonces era el líder de la oposición, dio apoyo a su predecesor, José Luis Rodríguez Zapatero, para incluir restricciones en el déficit fiscal del país en momentos en que la administración se debatía por evitar un rescate.

El CUP quiere otra concesión legal de los funcionarios de Madrid.

“Si el Estado no respeta el mandato democrático se llegaría a un impase que crearía inestabilidades muy grandes para el Estado español” dijo Busqueta, que fue asesor del gobierno de Hugo Chávez en Venezuela en 2004. “En definitiva, la desobediencia es simplemente un mecanismo para forzar una negociación”.