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Canadá anuncia ley de suicidio asistido

La legislación excluye a extranjeros, para evitar que personas de otros países viajen a morir al país.
Redacción
14 abril 2016 10:12 Última actualización 14 abril 2016 12:42
Bandera de Canadá

Bandera de Canadá. (Bloomberg)

El Gobierno del Primer Ministro Justin Trudeau presentó este jueves una nueva ley de suicidio asistido.

La nueva legislación excluye a extranjeros, por lo que ciudadanos de otros países no podrán viajar a Canadá a morir.

Un funcionario de alto rango dijo el miércoles en la noche a The Associated Press que la nueva ley excluirá a quienes no sean canadienses para evitar que propicie un turismo cuyo fin sea el suicidio de personas procedentes de Estados Unidos y otras latitudes.

La ley excluirá asimismo a quienes sufran enfermedades mentales o psiquiátricas. También prohibirá el consentimiento adelantado, es decir, quedarán rechazadas las peticiones de quienes deseen terminar su existencia en el futuro.

La ley es una opción "para los adultos que padecen sufrimientos intolerables y para los cuales la muerte es razonablemente previsible".

La persona debe ser mentalmente competente, mayor de 18 años, padecer una enfermedad grave e incurable y en estado de deterioro irreversible de sus capacidades.

El año pasado la Corte Suprema derogó leyes que prohíben a los médicos ayudar a una persona a morir, pero dejó el fallo en suspenso a la espera de una nueva ley. El proyecto aún requiere la aprobación parlamentaria, la cual es previsible dado que el gobierno liberal del primer ministro Justin Trudeau tiene la mayoría.

El suicidio asistido es legal en Suiza, Alemania, Albania, Colombia, Japón y los estados norteamericanos de Washington, Oregon, Vermont, New Mexico y Montana. California aprobó también una ley que se espera entre en vigencia este año y que permitirá a pacientes con enfermedades terminales, que puedan demostrar residencia en el estado, poner fin a sus vidas.

Las leyes en Alemania y Suiza se aplican a ciudadanos y extranjeros por igual.

Holanda, Bélgica y Luxemburgo permiten a médicos, bajo condiciones estrictas, asistir en la muerte de pacientes cuyas condiciones se consideran irreparables y que sufren dolor extremo.

Quebec aprobó el año pasado una ley basada en el fallo de la corte, y jueces en otras partes del país han permitido a pacientes individuales optar por el suicidio asistido.