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“Buen Fin revolucionario” atrae a miles de venezolanos

Venezolanos formaron largas filas en las tiendas de electrodomésticos Daka desde el lunes para poder adquirir artículos a precios rebajados.
Reuters
25 noviembre 2014 16:55 Última actualización 25 noviembre 2014 16:55
Algunas personas se formaron desde el domingo, y unos otros decidieron acampar fuera de las tiendas para ser de los primeros en adquirir productos. (Tomada de Twitter)

Algunas personas se formaron desde el domingo, y unos otros decidieron acampar fuera de las tiendas para ser de los primeros en adquirir productos. (Tomada de Twitter)

CARACAS.- Miles de venezolanos se agrupaban el martes en las puertas de una popular cadena de tiendas de electrodomésticos para intentar adquirir artículos con precios bajos, en un frenesí de compras aupado por el Gobierno socialista.

En los alrededores de las tiendas Daka en Caracas, los potenciales compradores se anotaban en listas para lograr un turno, emulando las largas colas generadas hace un año por el llamado "Dakazo", cuando el presidente Nicolás Maduro ordenó bajar los precios de los electrodomésticos en el país.

Los que hacían fila recibían un número dibujado en cartón o se les marcaba en sus brazos, custodiados por militares y policías. La escena se repetía en todas las tiendas Daka del país, según medios locales.

"Llegué ayer (lunes) en la madrugada y ya había gente esperando. Me anoté en una lista y hoy volví", dijo Judith Negrón, una jubilada de 63 años, mostrando un número 94 pintado con tinta azul en su brazo.

Las personas que estaban comprando el martes, cuando abrieron las tiendas, se habían anotado el domingo, habían estado en fila hasta el lunes y luego hecho turnos cuidando los cupos.

Maduro lanzó el "Dakazo" el año pasado poco antes de unas elecciones regionales que las encuestas auguraban que su partido no iba a poder ganar. Logró revertir la tendencia.

En el escenario actual, donde la oferta se ha limitado a cuatro artículos por persona, el impacto de esta segunda "ofensiva económica" podría no ser tan favorable para el mandatario que afronta una baja en su popularidad.

Usuarios de redes sociales compartieron imágenes de las largas filas y campamentos en otros locales del país, en lo que muchos llamaron la edición criolla del "viernes negro" estadounidense.

Las neveras Haier, con precios subsidiados, se vendían en 22 mil 800 bolívares, equivalentes a 3 mil 619 dólares calculado a la tasa oficial ó apenas unos 180 dólares a tipo de cambio no oficial, casi la mitad frente al resto de los comercios.

Venezuela sufre una altísima inflación, además de escasez de productos básicos. El crecimiento está dando señales de estancamiento y podría empeorar si los precios del petróleo, su principal producto de exportación, siguen cayendo.

Aún así el gobierno ha intentando mantener el consumo antes de las fiestas navideñas, en un mecanismo que en el pasado le ha dado réditos políticos pero que críticos del "heredero" de Chávez alegan que medidas como esta no resolverán los problemas a largo plazo.

"Uno tampoco puede decir que está comprando barato gracias al Gobierno, porque este desastre es gracias al Gobierno", dijo Iván Martínez, un ingeniero de 25 años al acecho de una nevera.