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Brasil despierta sin Dilma y lo hace tranquilamente

La población aplaudió la salida de la presidenta, pues la acusan de ser responsable de las crisis económica que vive el país, pero reconocen que el escenario para Michel Temer, vicepresidente y futuro presidente, no es el mejor.
Jair López/Enviado
12 mayo 2016 10:18 Última actualización 12 mayo 2016 10:54
Brasil

La mayoría de población no quería a Dilma Rousseff asegura la gente. (AP)

SAO PAOLO.- Parece ser un día normal en Brasil, pero no lo es. Hoy el gigante latinoamericano se despertó sin presidenta.

Después de poco más de 20 horas, con 55 votos a favor, el Senado brasileño decidió suspender a Dilma Rousseff.

El ánimo sobre la decisión de los funcionarios es difícil de apreciar entre los paulistas, pero basta ver algunas pintas en las calles y hacer una pregunta para conocer que están satisfechos con la votación de sus funcionarios.

"Todos los brasileños querían que se fuera. Llevó a Brasil en picada. Para Michel Temer (presidente interino de Brasil) no será fácil y posiblemente la recuperación tarde tiempo", dijo Felipe, un vendedor de periódicos en Sao Paulo.

Hoy el 'impeachment' de Dilma estaba en todas las portadas de los periódicos que vende Felipe.

"Una oportunidad para Temer", señalaba el diario O Estado de Sao Paulo.

"Había que sacarla, estábamos perdidos. Noventa y cinco por ciento de la población quería que se fuera. La situación es muy mala, pésima", asegura Fernando, un chileno que vive en Brasil desde hace 40 años.

La noche del miércoles algunos manifestantes en Sao Paulo se congregaron en las principales calles para protestar en contra de la salida de Dilma.

Tal y como señala el O Estado de Sao Paulo, el mayor reto de Temer ahora como presidente interino es "superar la mayor crisis en Brasil".

Temer dijo que buscará acelerar y formar un equipo económico fuerte con el objetivo de revivir la confianza, reanimar el empleo y la economía del país.

INSEGURIDAD ENTRE EL SECTOR EMPRESARIAL

En un evento público, el exministro del Tribunal Federal de Justicia, Joaquim Barbosa, mencionó que existe inseguridad entre la ciudadanía y en el sector empresarial.

"La forma como ocurrió la salida de Dilma puede ser visto como positivo en la comunidad de negocios, pero también puede traer inestabilidad", advirtió el exfuncionario.

Barbosa dijo que la situación de la salida de Rousseff es grave para la democracia brasileña pues la mayor incertidumbre que existe está en la ciudadanía.

"Cómo explicarle al mundo que el principal actor que es el pueblo no haya sido tomado en cuenta del debate", destacó.

Dilma perdió desde hace ya varios años la desconfianza de su pueblo y hoy la presidencia en un proceso que apenas comienza.

"La presidenta brasileña no ha sabido ser presidenta. Ella actuó como si gobernara para su partido político. Cometió errores inadmisibles para un gobernante. Nuestra presidenta no supo combatir con toda la fuerza que el cargo le proporcionaba. No supo usar los poderes del cargo para combatir lo que causa gangrena en las instituciones brasileñas, que es la corrupción", criticó Barbosa.

La exmandataria será sometida a un proceso que durará al menos 180 días para analizar la comisión de delitos.