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Boko Haram, la amenaza del extremismo islámico en Nigeria

Culpan al grupo por la matanza de 300 civiles en el norte del país, su líder Shakau -del que poco se conoce- explota la pobreza absoluta de la región; afecta a 71.5 por ciento de los habitantes. También se adjudicaron el secuestro de las más de 200 jóvenes en Nigeria.
Gabriel Moyssen
07 mayo 2014 21:36 Última actualización 08 mayo 2014 5:0
Ataque Nigeria AP

El grupo Boko Haram es responsable de ataques que han matado a más de mil 500 personas en lo que va de año. (AP)

CIUDAD DE MÉXICO. Boko Haram, el grupo extremista que ha suscitado una condena mundial por el reciente secuestro de más de 200 jóvenes en el norte de NIgeria y un atentado que dejó 75 víctimas en Abuya, la capital del país africano, fue acusado ayer por la matanza de 300 civiles en una aldea fronteriza con Camerún, lo que marcaría una escalada de su campaña para crear un Estado regido por la sharia, o ley islámica.

Boko Haram, un nombre que en árabe y en hausa ––una de las lenguas de Nigeria––, puede traducirse como prohibición del engaño o de lo falso, en contraposición a lo permitido por el islam (halal), considera infiel al gobierno de Jonathan, pese a que éste es musulmán, y rechaza cualquier actividad política y social asociada con Occidente, lo que incluye las elecciones y el sistema educativo.

Fundado en 2002 por el clérigo Mohamed Yusuf en la ciudad de Maiduguri, pronto se extendió a los estados de Borno, Yobe y Adamawa; en 2009, combates con el ejército causaron la muerte de Yusuf y 700 de sus seguidores, cuya lucha es mantenida por Shakau, designado líder de organización terrorista por el Departamento de Estado en 2010.

Pese a su orientación radical, Boko Haram posee una base étnica e histórica que se remonta al califato de Sokoto, que dominó el norte de Nigería, el sur de Camerún y Níger hasta la colonia británica, impuesta en 1903. La desertificación ––el vecino lago Chad perdió 90 por ciento de su volumen en 40 años–– arrasa las cosechas y contribuye a una pobreza absoluta que afecta a 71.5 por ciento de la población. El grupo se ha infiltrado en la estructura gubernamental y se asegura que es apoyado por Al Qaeda en el Magreb Islámico.

El secuestro hace tres semanas de las 200 estudiantes, que llevó al gobierno del presidente Goodluck Jonathan a aceptar ayuda de la inteligencia estadounidense y británica, además de ofrecer una recompensa de 300 mil dólares por los datos que ayuden a encontrarlas, motivó el repudio mundial, sobre todo después de que el líder de Boko Haram, Abubakar Shakau, se preguntó en video “por qué hay tanto escándalo” tras revelar que planea vender en el mercado a las jóvenes como esclavas.

La lucha de Boko Haram ha dejado miles de muertos