Bersani se reunirá con Berlusconi, descarta "gran coalición"
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Bersani se reunirá con Berlusconi, descarta "gran coalición"

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Mundo

Bersani se reunirá con Berlusconi, descarta "gran coalición"

09/04/2013

 
Reuters
 
 
Roma.- El líder de la centroizquierda italiana Pier Luigi Bersani confirmó el martes que se reunirá pronto con su rival de centroderecha Silvio Berlusconi, pero mostró pocas esperanzas de un avance en el estancamiento político existente desde la elección de febrero, que no arrojó resultados concluyentes.
 
 
Según fuentes parlamentarias, ambos líderes se reunirán más tarde el martes en el Parlamento, aunque los dos parecen estar empecinados en mantener posiciones atrincheradas que han impedido cualquier acuerdo que abra el camino para la formación de un Gobierno.
 
 
Bersani, quien obtuvo la mayoría en la Cámara baja pero no logró la mayoría en el Senado que le habría permitido formar Gobierno, ha rechazado hasta el momento las demandas de Berlusconi de formar una "gran coalición" entre ambas fuerzas rivales.
 
 
El dirigente agregó que se reunirá con Berlusconi "en algún momento de los próximos días" para discutir la elección del próximo presidente de Italia, un proceso que involucra a ambas cámaras del Parlamento así como a representantes de las regiones y que comienza el 18 de abril.
 
 
Sin embargo, Bersani se mantuvo firme en su rechazo a las demandas de Berlusconi para formar una coalición y dijo que el líder de centroderecha ha mostrado durante el Gobierno tecnócrata de Mario Monti que no es confiable.
 
 
"Cuando me reúna con él, le diré: 'no nos hemos olvidado. Te conocemos aún si tratas de disfrazarte'", dijo al canal de televisión estatal RAI.
 
 
"Nosotros somos confiables y buscamos confiabilidad en otros, si hay propuestas veremos. Sólo que no deberían venir con propuestas para un 'governissimo' porque eso no es posible. Si tienen otras ideas, podemos hablar de eso", agregó.
 
 
El comentario subraya cómo se mantiene el estancamiento entre los dos principales grupos en el Parlamento más de 40 días después de la elección que no dejó a ningún partido con la capacidad para formar un Gobierno.
 
 
Hasta ahora Bersani se ha mantenido firme en su rechazo a un acuerdo con Berlusconi, pese a los crecientes pedidos de importantes figuras de su partido para un diálogo con la centroderecha para evitar una nueva elección potencialmente desestabilizadora.
 
 
Bersani quiere presentar un paquete de propuestas limitadas al Parlamento y buscar un acuerdo más amplio entre los partidos para una serie de reformas institucionales, incluyendo cambios a la criticada ley electoral que llevó al estancamiento.
 
 
Berlusconi ha pedido que la centroderecha pueda elegir al próximo jefe de Estado como precio a pagar por su apoyo a un Gobierno liderado por la centroizquierda. El multimillonario afirma que la única alternativa son nuevas elecciones lo más pronto posible, en junio o julio.
 
 
"Golpe"
 
 
La otra fuerza importante, el Movimiento 5 Estrellas antisistema del excómico Beppe Grillo, ha rechazado una alianza con cualquiera de los dos grandes partidos, a los que culpa de la profunda crisis social y económica de Italia.
 
 
"No confiamos en los partidos y nunca daremos nuestro voto de confianza por un Gobierno liderado por ellos", afirmó Alessandro Di Battista, un legislador del Movimiento 5 Estrellas en la Cámara baja.
 
 
En una publicación en su popular blog, Grillo -que afirma que el Parlamento puede funcionar efectivamente y aprobar leyes sin la necesidad de que jure un Gobierno- acusó a los principales partidos de perpetrar un "golpe" para minar la legitimidad del Parlamento.
 
 
"Italia no es una república parlamentaria más de lo que dice la Constitución, sino una república partidista. Los partidos han reemplazado a la democracia", escribió.
 
 
El estancamiento en las negociaciones complicaría la elección del sucesor del presidente Giorgio Napolitano, cuyo mandato termina el 15 de mayo.
 
 
Esa votación será vital porque ante el inminente fin de su mandato, Napolitano ya no tiene el poder para disolver el Parlamento y llamar a nuevas elecciones, y dependerá de su sucesor encontrar una manera de salir del estancamiento.