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Assange dejaría la embajada ecuatoriana

13 febrero 2014 5:2 Última actualización 20 diciembre 2012 17:52

Reuters
 
El fundador de WikiLeaks, Julian Assange, dijo el jueves que la "puerta está abierta" para negociar un final a su estancia en la embajada ecuatoriana en Londres, donde lleva seis meses para evitar su extradición a Suecia por supuestos delitos sexuales.
 
Sin embargo, Assange, de 41 años, dijo en su primera aparición pública en meses que se quedará donde está mientras siga bajo amenaza de las autoridades estadounidenses y afirmó que el trabajo de su web seguirá adelante con la publicación de en torno a un millón de archivos más.
 
"Hace seis meses -hace 185 días- entré en este edificio. Se ha convertido en mi casa, mi oficina y mi refugio", dijo desde un estrecho balcón en la planta baja del edificio de ladrillo, situado en la acomodada zona de Knightsbridge, en Londres.
 
"Gracias a la ejemplar postura del Gobierno ecuatoriano y al apoyo de su pueblo, estoy a salvo en esta embajada y seguro para hablar desde esta embajada", dijo a los medios de todo el mundo y a 200 entusiastas seguidores reunidos en el lugar.
 
El discurso es la segunda aparición de Assange en el balcón desde que buscó refugio en la sede diplomática en junio para evitar su extradición de Reino Unido a Suecia, donde se le requiere por acusaciones de violación y agresión sexual, tras agotar todas las herramientas legales a su disposición.
 
Pero Ecuador aseguró que continuará con la vía del diálogo para hallar una solución con Reino Unido a fin de proteger los derechos humanos de Assange, así como su integridad física y emocional.
 
"Esperemos que pase algún tiempo con el optimismo de que podamos encontrar una salida diplomática, porque será más sana en la relación entre los países y será más corta", dijo el canciller ecuatoriano Ricardo Patiño a un medio público horas antes de la declaración de Assange.
 
Temor a ser extraditado
 
Assange, de origen australiano, dice temer que su extradición a Suecia llevara al final a que se le envíe a Estados Unidos, un país furioso por la filtración en WikiLeaks de cientos de miles de despachos secretos diplomáticos y militares estadounidenses
 
Ecuador, cuyo presidente Rafael Correa se describe como enemigo de los medios "corruptos" y el "imperialismo" de Estados Unidos, le concedió asilo político en agosto.
 
El Gobierno ecuatoriano insistentemente ha pedido a Reino Unido que otorgue un salvoconducto a Assange para que pueda trasladarse al país andino, aunque Patiño reconoce que una "dirimencia internacional sobre el tema (...) tomará años".
 
La Oficina británica de Asuntos Exteriores dice que Londres tiene obligación legal de extraditarle y que será arrestado si sale de la embajada.
 
La puerta está abierta
 
Assange dijo que se quedará donde está mientras permanezca la amenaza de Estados Unidos sobre WikiLeaks y su persona, y afirmó que el Gobierno australiano no le ha defendido.
 
"Sin embargo, la puerta está abierta, y la puerta siempre ha estado abierta, para cualquiera que desee emplear procedimientos estándar para hablar conmigo o garantizarme paso seguro", dijo, añadiendo que WikiLeaks tiene más de un millón de archivos para publicar en 2013.
 
"Documentos que afectan a todos los países del mundo", aseguró.
 
Assange parecía con buen ánimo cuando se dirigió a sus seguidores, que sostenían velas y hacían sonar tambores bajo el atento ojo de la policía, que ha mantenido una presencia constante frente a la embajada.
 
"Preferiría estar combatiendo el crimen (...) pero la necesidad obliga", comentó uno de los agentes de guardia.