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Assad celebra caída de la Hermandad Musulmana

10 febrero 2014 4:46 Última actualización 11 julio 2013 14:51

[Reuters] 


 
 
AP
 
 
DAMASCO, Siria— El acosado presidente de Siria dijo el jueves que la identidad árabe regresó al camino correcto tras la caída del poder de la Hermandad Musulmana de Egipto, que afirma que utilizó la religión para sus propios fines políticos.
 
 
Bashar Assad hizo estos comentarios al diario Al-Baath, que da voz a su partido gobernante Baath, una semana después que el presidente islamista de Egipto, Mohamed Morsi, fue sacado del poder por los militares después que millones de personas salieron a las calles para exigir su salida. Morsi fue el primer presidente egipcio elegido libremente.
 
 
Assad se enfrenta a una insurgencia en su país y se ha negado a renunciar. Dice que la revuelta es una conspiración internacional de extremistas islámicos y grupos fundamentalistas, como la Hermandad Musulmana siria, una rama del grupo egipcio con el mismo nombre al que pertenece Morsi.
 
 
"Los Hermanos Musulmanes y los que son como ellos se aprovechan de la religión y la usan como una máscara", dijo Assad. "Consideran que cuando no estás con ellos políticamente, entonces no estás con Dios".
 
 
Esta es la segunda vez en una semana que habla en público sobre la caída de Morsi. En una entrevista con otro diario estatal el jueves pasado elogió las protestas masivas de los egipcios contra su líder islamista y dijo que el derrocamiento de Morsi significó el fin del "islam político".
 
 
El mes pasado Morsi enfureció a las autoridades sirias cuando anunció que cortaría los lazos con Damasco y que cerraría su embajada en la capital siria.
 
 
El padre de Assad, el fallecido presidente Hafez Assad, reprimió una rebelión liderada por la Hermandad Musulmana en la ciudad de Hama, en el norte del país, en 1982. Las fuerzas sirias, lideradas por el hermano del entonces presidente y las fuerzas especiales de la secta minoritaria alauí, arrasaron gran parte de la ciudad en un ataque por aire y tierra que duró tres semanas, causando la muerte de entre 10,000 y 20,000 personas.
 
 
"La identidad árabe ha regresado al camino correcto", dijo Assad en la entrevista con Al-Baath. "Regresa tras la caída de la Hermandad Musulmana y después que han quedado al descubierto estas tendencias políticas que usan la religión para sus mezquinos intereses".