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EU, Rusia, Ucrania y UE llegan acuerdo para calmar tensiones

El ministro de Relaciones Exteriores de Rusia dijo que el acuerdo permitirá entablar un diálogo amplio, así como amnistía a activistas prorrusos, excepto a quienes sean hallados culpables de delitos graves, con lo que por ahora parece alejarse el riesgo de nuevas sanciones.
Agencias
17 abril 2014 12:16 Última actualización 17 abril 2014 12:55
Vehículos militares rusos en Ucrania.

Vehículos militares rusos en Ucrania. (Archivo/Reuters)

GINEBRA. Rusia, Estados Unidos, la Unión Europea y Ucrania aprobaron un documento conjunto para desactivar la crisis en el este de ese último país, afirmó el canciller ruso, Sergey Lavrov, al concluir las pláticas sobre el tema en esta ciudad. El texto, detalló, llama a los grupos ilegales a deponer las armas y ofrece una amplia amnistía a los separatistas prorrusos.

Lavrov enfatizó que convoca "al inicio inmediato de un diálogo amplio nacional dentro del proceso constitucional, que deberá ser incluyente y sujeto a revisión". Dijo a los reporteros que uno de los convenios más importantes que se alcanzaron es que "la crisis debe ser resuelta por los propios ucranianos", así como dar inicio a "una verdadera reforma constitucional", que para Moscú, según plantéo en los últimos días, deberá pasar por conceder autonomía a las provincias fronterizas del este, donde la mitad de la población es rusófona.

De su lado, la Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa (OSCE), que ya tiene observadores en el terreno, tendrá que desempeñar "un papel líder" para ayudar a Kiev a resolver el conflicto y recibirá el apoyo de Rusia, delineó.

Lavrov dijo que Moscú "no quiere enviar tropas a Ucrania" e insistió en que lo que busca es que se garanticen los derechos de la población con raíces rusas, al enfatizar que "no tenemos absolutamente ningún deseo de enviar tropas al territorio de un Estado amigable, a la tierra de una nación hermana. Eso va contra los intereses fundamentales de la Federación Rusa". No obstante, indicó que son "inaceptables" las presiones de la Alianza Atlántica para modificar la política de neutralidad ucraniana, mismas que "socavarían los esfuerzos para resolver la crisis".
Antes de las pláticas entre las cuatro partes, Lavrov se reunió con su par estadounidense, John Kerry, mientras que la jefa de política exterior de la UE, Catherine Ashton, hizo lo propio con el canciller ucraniano, Andrey Deschchytsa.

El miércoles, el Parlamento de Ucrania anunció que la reunión debería tener como prioridad frenar "las actividades subversivas de Rusia que amenazan la integridad territorial del país", lo que hoy rechazó el presidente ruso, Vladimir Putin, al acusar al gobierno interino de Kiev de lanzar una operación militar contra su propio pueblo.

Poco antes, Arseny Yatseniuk, premier ucraniano, había manifestado que no tenía muchas esperanzas en la reunión de Ginebra, "porque no confío en la parte rusa".

También el miércoles, la ofensiva de Kiev sobre los separatistas de la región oriental, que empezó el lunes, perdió fuerza y dejó en ridículo al mando del ejército y de las unidades de seguridad, pues varios soldados desertaron y los activistas prorrusos, pobremente armados, capturaron transportes blindados de personal.