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América Latina, paradoja entre pobreza y democracia

América Latina muestra, por primera vez en su historia, 35 años de gobiernos democráticos, pero "paradójicamente", registra la distribución del ingreso más desigual, las tasas de homicidios más elevadas y se encuentran entre los más altos niveles de corrupción del mundo.
Sandra Marina
27 junio 2014 12:40 Última actualización 28 junio 2014 5:0
POBREZA

América Latina es la única región integrada por gobiernos democráticos , sin embargo amplios sectores  tienen un nivel de vida por debajo de la línea de pobreza. (Archivo/ Cuartoscuro)

CIUDAD DE MÉXICO. Con algunas salvedades, América Latina (AL) muestra, por primera vez en su historia, 35 años de gobiernos democráticos, pero "paradójicamente", la región registra la distribución del ingreso más desigual; las tasas de homicidios más elevadas y se encuentran entre los más altos niveles de corrupción del mundo, lo que impacta en la calidad de vida de los latinoamericanos.

Así lo expuso Daniel Zovatto, director regional para AL del Instituto Internacional para la Democracia y la Asistencia Electoral (IDEA Internacional) durante el Seminario Internacional Derechos Políticos, Instituciones Electorales, Sistema de Gobierno y Democracia, organizado por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM (IIJ).

Recordó que hace cuatro décadas casi todos los gobiernos en AL eran autoritarios y sólo Colombia, Costa Rica y Venezuela elegían con regularidad a las autoridades públicas mediante procesos electorales libres, abiertos y competitivos.

"No obstante, la situación es paradójica, pues ahora es la única región integrada por gobiernos democráticos en casi todos los países, y amplios sectores de su población tienen un nivel de vida por debajo de la línea de pobreza.”

"Además, las tasas de homicidios las más elevadas y sus niveles de corrupción están entre los más altos del mundo (...) En ninguna otra parte se da esta combinación, lo que ha producido un aumento de la insatisfacción hacia las autoridades”, agregó.

Destacó: “Como advierte Alain Touraine en El fin de las sociedades, la transición del capitalismo industrial al financiero y especulativo ha vuelto inservibles —al vaciarlas de contenido— a casi todas las categorías políticas sociales del pasado: Estado, nación, democracia, clase, familia, las cuales nos ayudaban a construir la sociedad, pensar en sus prácticas y gobernar”.

Tras señalar que una de las características centrales del proceso democratizador en AL son los desajustes entre política y sociedad, Daniel Zovatto apuntó que "asistimos en el plano global y regional, a un cambio de época más que a una época de cambios”.

En su conferencia magistral "El estado de la democracia en América Latina", consideró que AL ha construido una democracia de mínimos y que ahora el reto es construir una de calidad, incluyente, gobernable y sostenible.

Por su parte, César Astudillo, del IIDC, afirmó que en las últimas tres décadas se han intensificado los procesos de transición y consolidación democrática en la región a partir del reconocimiento y la protección de los derechos de participación política-electoral de los ciudadanos.

Así como el impulso de sistemas de partido cada vez más plurales, representativos y competitivos; el fortalecimiento de una institucionalidad  asentada en las máximas de independencia, imparcialidad y especialización, y la paridad de condiciones para la competencia entre candidatos.

“Esto ha dado como resultado el perfeccionamiento incesante de la arquitectura institucional que acompaña a estos procesos”.

Diego Valadés, investigador del IIJ, destacó que así como hace 40 años los problemas que aquejaban al hemisferio se referían a la presencia dominante de regímenes militares, "hoy el énfasis está en los derechos políticos, las instituciones electorales, los sistemas de gobierno y la democracia.

“Esta agenda denota que los sistemas abiertos están siempre en movimiento. Los únicos que se detienen son los autoritarios, para los que la clave está en no modificar nada, los otros tienen como eje el cambio”.

El Seminario fue organizado por el IIJ de la UNAM, en colaboración con los institutos Iberoamericano de Derecho Constitucional (IIDC) y Nacional Electoral (INE), el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), la Fiscalía Especializada para la Atención de los Delitos Electorales (Fepade) y el IDEA Internacional.