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Amenazan republicanos con lograr el control total del Capitolio

Las elecciones intermedias de mañana martes serán el proceso más caro de su tipo en la historia, con 4 mil millones de dólares; Nancy Pelosi, líder de la minoría en el Congreso declaró que las elecciones "podrían ser catastróficas" para el Partido Demócrata.
Gabriel Moyssen
02 noviembre 2014 18:26 Última actualización 03 noviembre 2014 5:0
Barack Obama partició en la campaña demócrata en Detriot. (Reuters)

Barack Obama partició en la campaña demócrata en Detriot. (Reuters)

Mañana martes 4 de noviembre tendrán lugar las elecciones intermedias en Estados Unidos para la renovación de las 435 curules de la Cámara de Representantes, 33 de los cien escaños del Senado, 38 gubernaturas estatales y territoriales, 46 legislaturas estatales, cuatro territoriales, así como numerosos procesos locales, con la atención puesta en los comicios senatoriales, que podría ganar el Partido Republicano para dominar el Capitolio, debilitar al presidente Barack Obama en los últimos dos años de su gobierno y mejorar sus posibilidades de arrebatar a los demócratas la Casa Blanca en 2016.

En la recta final de una larga carrera que ya descartó prácticamente la posibilidad de una sorpresa oficialista en la Cámara baja, donde el “Gran Viejo Partido” (GOP) disfruta una mayoría de 233 a 199, con dos vacantes, la votación se perfila como la más onerosa de su tipo en la historia norteamericana, con alrededor de 4 mil millones de dólares que la acercarán al récord de 6 mil 200 millones gastados en 2012 -aunque ese año también se reeligió Obama-, cien millones de los cuales han correspondido a la competencia por el escaño del Senado correspondiente a Carolina del Norte, donde la legisladora demócrata Kay Hagan se defiende frente al retador republicano Thom Tillis, que ya lo han hecho el más caro de todo el país desde que empezaron los registros.

Carolina del Norte, probablemente también pasará a los libros como escenario de una de las justas más negativas; sólo en la tercera semana del mes, se transmitieron 10 mil 800 anuncios en televisión de Hagan -quien según los sondeos retendría por tres puntos de diferencia su asiento- y Tillis intercambiando ataques, lo que equivale a un spot por cada minuto durante siete días.

La desorbitada cifra general, para un proceso que históricamente carece de interés y en el que desciende la participación en las urnas hasta 15 por ciento en comparación con las elecciones en las que también está en juego la presidencia, es en buena parte resultado de la contrarreforma a la ley McCain-Feingold avalada por la Suprema Corte en 2010, que abrió las puertas para el financiamiento -y reciclamiento- sin control de donativos privados. Así, reportó el Centro para Política Responsable, la “explosión” de recursos “invisibles” para el público que se han paseado con impunidad frente a la Comisión Federal Electoral (FEC) asciende al menos a 663 millones de dólares invertidos por los llamados “supercomités políticos de campaña”, para un promedio de 19.4 millones por día.

LA ECONOMÍA CLAVE

Dentro de un marco similar al de 2012, en el que los demócratas defendieron su exigua mayoría en la Cámara Alta, de 55 puestos por 45 del GOP y dos independientes, en el que asimismo los republicanos concentran el respaldo de los blancos y de los hombres, mientras que sus rivales son apoyados por las mujeres y los afroamericanos, sin que sea evidente el impacto que tendrán factores como la ofensiva aérea ordenada por Washington en septiembre contra el Estado Islámico en Siria e Irak, o los brotes de ébola en Texas y Nueva York -pero en el que los demócratas se han alejado de Obama, en sus niveles más bajos de popularidad-, la economía será una de las claves que darían la victoria a los republicanos en el Senado e impulsarían a sus aspirantes al Ejecutivo, como los gobernadores de Nueva Jersey y de Texas, Chris Christie y Rick Perry, el senador Rand Paul e incluso el exmandatario de Florida, Jeb Bush, frente a la excanciller Hillary Clinton, que avanza prácticamente sola hacia la nominación demócrata, teniendo en cuenta que la incierta recuperación tras el crack de 2008 hace crecer al producto interno pero no a los bolsillos: en las diez entidades más peleadas, a excepción de Alaska, la renta familiar continúa cayendo.

Los resultados también serán seguidos por la economía global; el GOP daría luz verde al oleoducto Keystone XL entre las arenas de Alberta, Canadá y las refinerías texanas en la costa del Golfo de México, consolidando la “independencia energética” de EU; de mantenerse un Congreso dividido, Obama insistirá en cerrar el 2015 la negociación del Acuerdo de Asociación Transpacífico.