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Acusado del Vaticano niega lavado de dinero en carta al Papa

10 febrero 2014 4:53 Última actualización 25 julio 2013 15:13

[Reuters] 


 
 

Reuters
 
 

ROMA - Un prelado católico que está implicado en investigaciones en Italia sobre prácticas de lavado de dinero negó las acusaciones en su contra en una carta enviada al Papa Francisco desde su celda en la prisión, dijeron el jueves los abogados que divulgaron la misiva.
 
 
El monseñor Nunzio Scarano, objeto de dos investigaciones criminales, también dijo en la carta que intentó combatir las actividades abusivas de sus superiores en la administración financiera del Vaticano, que el Pontífice desea reformar.
 
 
Scarano trabajó durante años como contador de alto rango de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA, por sus siglas en inglés), a través de la cual tuvo acceso al Banco Vaticano, donde tenía al menos 2 cuentas.
 
 
Aunque no está implicado directamente en la investigación por lavado de dinero, el Banco Vaticano ha enfrentado crecientes críticas por no haber cumplido con los estándares internacionales de transparencia.
 
 
El Papa Francisco asumió el mando de una iglesia en dificultades para abordar varios otros escándalos relacionados con abusos sexuales a niños por parte de sacerdotes, acusaciones de corrupción y disputas de poder en la administración central.
 
 
"Nunca he lavado dinero sucio, nunca he robado", dijo Scarano en la carta escrita a mano dirigida a Francisco, que según sus abogados fue redactada el 19 de julio.
 
 
El prelado indicó que había entregado documentos a Francisco que ayudarían en los esfuerzos por "finalmente reformar la triste realidad" de la administración financiera del Vaticano, y todos los "abusos relacionados".
 
 
Scarano fue arrestado el 28 de junio junto con un agente del servicio secreto italiano y un operador financiero. Los 3 están acusados formalmente de conspirar para introducir ilegalmente al país 20 millones de euros (26 millones de dólares) desde Suiza en favor de una familia acaudalada.
 
 
Sus abogados dicen que el religioso sólo estaba ayudando a unos amigos a recuperar su dinero y que no tenía intereses personales en la operación.
 
 
Además, Scarano es parte de una investigación por separado de magistrados en la ciudad de Salerno, donde está acusado de haberse aprovechado de sus lazos cercanos al Banco Vaticano para lavar dinero.