Monterrey

We don’t get it.

OPINIÓN. En mexicano sería simplemente que “no nos cae el veinte”.
WIKI-LÍTICO

MIGUEL MORENO TRIPP

morenotrip@fmail.com.mx
29 agosto 2016 9:12 Última actualización 29 agosto 2016 9:26
Miguel Moreno Tripp

Miguel Moreno Tripp

La traducción literal, tomada de Google Translate, es “nosotros no lo
entendemos”. En mexicano sería simplemente que “no nos cae el veinte”.

Piense en cómo será México en 20 o 30 años si seguimos así. Los niños que hoy son niños serán los adultos del mañana. ¿Qué educación les estamos dando? Más aún, ¿qué actos de hacer -y de no hacer- ven día a día? Recordemos que lo que ven es con lo que están formando criterio para su actuar cuando sean mayores. No aprenden solo de
los libros y en el salón de clases (los que sí reciben clases), aprenden de todo lo que ven a su alrededor. Son como esponjas que absorben la realidad.

Aprenderán de la CNTE que no pasa nada si cometen delitos: la larga
lista que va desde ataques a vías de comunicación hasta la última forma
de actuar por la que cobardemente se valen los “maestros” de los mismos niños al usarlos como escudos en manifestaciones en vías rápidas. Tal como sucedió esta semana en Monterrey. ¿Y los de derechos humanos? ¿y los y las que se rasgan las vestiduras con el dramosísimo argumento de “hasta que hacen algo en contra del
maldito gobierno:, que no se dejen los maestros”? Los maestros son parte del gobierno. Del gobierno estatal ni hablar, que siga promoviéndose.

Aprenden que es mejor vivir tres años como rey que treinta como buey
y por eso se enrolan en las filas del crimen organizado.

Aprenden que, si tienen vocación de cerditos, pueden tomar el camino
no de las armas, sino del estiércol y llegar a tener vasallos prestanombres que heredarán, por escrito en su testamento, a su patrón veracruzano muchas, muchas propiedades.

Aprenden de igual manera y siguiendo con la temática de la vocación
política, que si de grandes les gustaría llegar a ser Tíos Lolo profesionales, pueden poner la mañosa mediocridad por delante -de hecho basar su carrera política de esa manera- y decir que no tienen nada después de heredar lo que sí tenían.

Aprenden que pueden llegar a formar un “partido político” que “ve por
los derechos de los ciudadanos” y contratar a una ex-celebridad que cayó bajísimo -poco más abajo que el lodoy por siete millones de pesos se vende y se pone dizque a gobernar la capital de Morelos. Que inútil resulta el INE y demás solapadores de la corrupción política.
Aprovechando que geográficamente andamos por esos rumbos
morelenses: el comal gobernante que tiró al anterior gobierno le dijo a la corrupta olla de la rectoría de la universidad de ese estado. Ni vale la pena averiguar qué fue lo que le dijo.

Desafortunadamente podemos seguir hasta llenar unos cuantos tomos
con ejemplos por el estilo. 

No nos cae el veinte que todo eso es con lo que estamos nutriendo la
formación de los niños mexicanos. No nos cae el veinte que el futuro de
México -y nuestra vejez- la estamos construyendo hoy. Minuto a minuto.

* El autor es Doctor en Finanzas por la Universidad de Tulane; cuenta con la Maestría en Alta Dirección de Empresas, en el IPADE. Se desempeñó como Director General de entidades del área Internacional en Santander Serfin. Es Director del programa OneMBA y tiene su
Despacho asociado con Crowe Horwath para proporcionar asesoría en temas de Finanzas Corporativas.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.