Monterrey

Ventajas comparativas de exportación y crecimiento

OPINIÓN. En la actual coyuntura, donde Canadá, Estados Unidos y México, se encuentran renegociando el TLCAN, los acuerdos que finalmente se pacten, influirían en la conformación de nuevos patrones de producción y exportación. 
OPINIÓN ACADÉMICA TECNOLÓGICO DE MONTERREY
José Salazar Cantú
06 noviembre 2017 9:47 Última actualización 06 noviembre 2017 9:47
José de Jesús Salazar Cantú, economista.

José de Jesús Salazar Cantú, economista.

En la teoría económica clásica y neoclásica, referente a las causas y los efectos de la apertura comercial de un país hacia el exterior, la teoría de la ventaja comparativa, propuesta inicialmente por David Ricardo en 1817, anticipa que el país tenderá a especializarse en la producción y exportación de bienes cuyos costos comparativos de producción sean menores a los de sus socios comerciales. También muestra como la especialización subirá la eficiencia y la riqueza nacional.

Estudios empíricos recientes, realizados por Imbs y Wacziarg, Hesse y Agosin, han encontrado que, mientras la especialización exportadora ha sido una vía más común en los países desarrollados para alcanzar un mayor crecimiento en su ingreso, la diversificación ofrece una mayor probabilidad de crecimiento en los países en desarrollo. Cálculos propios sobre el nivel de los índices de ventaja comparativa para los 21 subsectores de la industria manufacturera y para los sectores minero y energético, correspondientes a los 32 estados de México, muestran que dichos índices han cambiado poco en el periodo de 2007 a 2015.

El promedio de subsectores con ventaja comparativa revelada y normalizada a nivel estatal, bajó en 1 durante dicho lapso, 10 de los estados tienen entre 0 y 3 subsectores con ventaja para la exportación, 20 entre 4 y 9 y sólo 2 cuentan con 10 o más sectores con ventaja. El reducido número de subsectores con ventaja comparativa hace ver que aún hay una importante área de oportunidad para incrementar la eficiencia y propiciar un mayor crecimiento económico en los estados.

Más relevante que la baja del promedio de subsectores con ventaja comparativa, es el hecho de que en el periodo de estudio (2007-2015), 10 de los estados tendieron a especializar su perfil exportador, mientras 22 lo diversificaron hacia subsectores que en 2007 contaban con ventajas comparativas menores. Al revisar el efecto que estas tendencias exportadoras tuvieron sobre el crecimiento del ingreso manufacturero se confirma estadísticamente la expectativa de una relación directa entre ellas. Por su parte, también resulta estadísticamente no significativa la expectativa de una relación directa hacia el crecimiento de actividades no exportadoras. Con lo que se estarían dando sólo parte de los efectos planteados por el modelo de Feder de externalidades de la especialización exportadora en el crecimiento económico.

En la actual coyuntura, donde Canadá, Estados Unidos y México, se encuentran renegociando el Tratado de Libre Comercio de América de Norte (TLCAN), los acuerdos que finalmente se pacten, influirían en la conformación de nuevos patrones de producción y exportación. En el renglón manufacturero, energético y minero, que es el aquí analizado y que representó en 2015 poco menos del 90 por ciento de la exportación nacional, los cambios recientes no parecen haber producido el crecimiento potencial teóricamente esperado ¿Por qué?

Habría dos explicaciones. La primera tiene que ver con la concentración de la exportación en pocos estados. Aún en 2015, 16 de los 32 estados participan individualmente con menos del 1 por ciento de la exportación, ello da poco qué esperar en sus efectos sobre el crecimiento de dichos estados.

La segunda refiere la poca diversificación del destino exportador, donde el comparativamente errático y en promedio bajo crecimiento estadounidense de los últimos años, también ha condicionado un mayor potencial de crecimiento exportador para México y pocas empresas han aprovechado el marco de otros tratados comerciales, diferentes al TLCAN, con países de mayores tasas de crecimiento económico. La promoción de la actividad exportadora en entidades hasta ahora poco vinculadas a esta fuente de crecimiento, es una tarea de alto potencial en la estrategia económica estatal que debe apoyarse y fortalecerse, por su parte, la diversificación hacia los sectores con ventaja comparativa y de los flujos de exportación hacia nuevos socios, con los cuales tenemos acuerdos comerciales, también luce como un camino pendiente, aún por recorrer, en la búsqueda de un mayor ingreso nacional y de la integración de grandes grupos poblacionales, hasta ahora no integrados a los procesos del intercambio internacional.

El autor es economista del Tec de Monterrey, con Maestría en Economía y Doctorado en Ciencias Sociales de la UANL. Es Profesor Investigador del Departamento de Economía del Tecnológico de Monterrey, Miembro del SNI, nivel 1.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.