Monterrey

Una ciudad para todos

OPINIÓN. El verdadero reto es repensar la comunidad que queremos, no sólo como el lugar donde se encuentran nuestros centros de trabajo sino redimensionar Monterrey y su área metropolitana como el espacio donde vivimos, se desarrollan nuestras familias y construimos (o destruimos) lazos que resultan vitales en la formación del tejido social y ambiental.
ENTRADA LIBRE
Sergio López Ramos
slramos2020@ gmail.com
Twitter: @serlopram
09 mayo 2017 8:20 Última actualización 09 mayo 2017 9:11
Sergio López Ramos, politólogo por el Tecnológico de Monterrey.

Sergio López Ramos, politólogo por el Tecnológico de Monterrey.

En los últimos 60 años, Monterrey y los municipios del área metropolitana se han consolidado como importantes polos de desarrollo gracias a una diversidad de factores que van desde las oportunidades laborales que ofrecen las empresas e industrias productivas locales, la atracción de talento a través de la oferta educativa de las instituciones de educación superior y por supuesto, por el sueño de miles de mexicanos y hasta inmigrantes de vivir el “sueño regio.”

En este proceso, la rentabilidad económica y la ganancia política se han convertido en los criterios fundamentales que las autoridades estatales y municipales han privilegiado para regir el desarrollo urbano de nuestra comunidad. Los cerros han desaparecido para privilegiar a las empresas que conforman el oligopolio del cemento, la flora y fauna de la región ha cedido el paso al asfalto y el concreto, y los automóviles se han convertido en el elemento básico que permite la movilidad urbana del área metropolitana de Monterrey.

Uno de los principales retos que enfrentamos los ciudadanos del área metropolitana de Monterrey va mucho más allá de buscar eliminar la contaminación ambiental de nuestra comunidad. El verdadero reto es repensar la comunidad que queremos, no sólo como el lugar donde se encuentran nuestros centros de trabajo sino redimensionar Monterrey y su área metropolitana como el espacio donde vivimos, se desarrollan nuestras familias y construimos (o destruimos) lazos que resultan vitales en la formación del tejido social y ambiental.

Por esta razón, el involucramiento de actores de la sociedad civil para impulsar una agenda ciudadana sobre desarrollo urbano resulta fundamental.

Afortunadamente varias asociaciones y liderazgos ciudadanos se han agrupado en la Plataforma Urbana Monterrey con el fin de generar un espacio de debate, coadyuvar a que la innovación urbana sea la norma y no la excepción en nuestra comunidad y sumar esfuerzos para que el Poder Legislativo de Nuevo León sea un aliado en la generación de un nuevo desarrollo urbano que empodere a los ciudadanos.

Entre los principales temas a discutir en la agenda ciudadana de desarrollo urbano se encuentran temas como movilidad inteligente en grandes centros urbanos; el derecho a la ciudad y la calidad de vida; participación ciudadana vecinal; medio ambiente y reforestación urbana; el corredor integral de movilidad sustentable de las avenidas Morones Prieto y Constitución, el uso recreativo deportivo del lecho del Río Santa Catarina; densificación y movilidad sustentable; entre otros.

De esta forma, los ciudadanos contarán con la posibilidad de participar en un espacio que permita debatir los grandes retos de nuestras ciudades y generar un impacto en la agenda electoral, específicamente en el tema de desarrollo urbano rumbo a las elecciones locales del próximo 2018.

Sin embargo, es fundamental que las organizaciones y los liderazgos ciudadanos que conforman la Plataforma Urbana Monterrey incluyan, en su visión y debate, ejes transversales como la perspectiva de género y de derechos humanos con el objetivo de convertir el desarrollo urbano en una herramienta que permita el cambio social de nuestras comunidades.

De esta forma, se podrá reconocer la existencia y la importancia de diversos grupos marginados de nuestra comunidad, como mujeres, indígenas, inmigrantes y el colectivo LGBITQ. Así, los esfuerzos ciudadanos permitirán transformar nuestras ciudades en espacios de respeto y tolerancia.

Ya no podemos tolerar que la ciudad constituya un espacio que discrimina y asesina a miles de ciudadanos por su género, condición social u orientación sexual.

El autor es politólogo por el Tecnológico de Monterrey y candidato de la Maestría en Ciencia Política y Política Pública de la Universidad de Guelph.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.