Monterrey

Un reto internacional para Nuevo León

OPINIÓN. Es importante que las empresas de Nuevo León estén atentas a la evolución de los acontecimientos por las implicaciones que puede detonar una victoria de Trump para el comercio entre México y Estados Unidos y por la posibilidad de que el tipo de cambio se encarezca.
ENTRADA 
LIBRE

SERGIO
LÓPEZ RAMOS
19 julio 2016 9:40 Última actualización 19 julio 2016 9:44
Sergio  López Ramos

Sergio López Ramos

El 16 de junio del 2015, un empresario bastante conocido en los Estados Unidos, Donald Trump, anunció su intención de buscar la candidatura a la Presidencia de su país por el Partido Republicano. En su polémico “destape” electoral, Trump dejó en claro que los grandes enemigos de los estadounidenses eran los migrantes y el libre comercio.

Con un mensaje agresivo y xenofóbico, Trump logró articular un discurso que vocifera a gritos lo que un amplio sector de ciudadanos estadounidenses piensan pero no se atrevían a expresar: miedo y odio contra aquellos que los americanos visualizan como el “otro,” esa diferencia racial y étnica que tiene rostro de afroamericano y latino. Y aunque varias voces se manifestaron en contra de esta espiral de odio, el fenómeno Trump no solamente creció en los Estados Unidos sino que, además, obtuvo el número de delegados suficiente para obtener la candidatura a la Presidencia.

En estos días, los militantes del Partido Republicano de los Estados Unidos, el llamado “Great Old Party” celebrarán su Convención en la que se se oficializará la nominación del empresario Donald Trump a la Presidencia de la República y del Gobernador de Indiana, Mike Pence, a la Vicepresidencia de los Estados Unidos. Con la candidatura de Trump, el Partido Republicano ha decidido oficializar en su plataforma electoral la construcción de un muro en la frontera con México.

La propuesta de la construcción del muro en la frontera de Estados Unidos y nuestro país no es la primera vez que se realiza pero si es la primera ocasión que es plasmada en un documento oficial que consagra el plan de acciones de un potencial candidato presidencial a los Estados Unidos, un hecho que habla por si solo del enrarecido clima político que se vive en la Unión Americana.

Este año hemos aprendido que la única certeza que tenemos es la constante incertidumbre en la política, la economía y la seguridad.
Faltan poco más de 3 meses para celebrar las elecciones presidenciales en los Estados Unidos y todo puede suceder. En este complicado escenario internacional, es importante que las empresas de Nuevo León estén atentas a la evolución de los acontecimientos por las implicaciones que puede detonar una victoria de Trump para el comercio entre México y Estados Unidos y por la posibilidad de que el tipo de cambio se encarezca.

Hasta el momento, no sabemos si los Gobiernos de Jaime Rodríguez y de Enrique Peña Nieto han trazado una ruta que prevea estos escenarios y sobre todo, actuar en consecuencia para implementar acciones puntuales que permitan mitigar los daños de cualquier intento de construir barreras físicas y legales contra el comercio binacional, el flujo de bienes y servicios y posiblemente hasta el tránsito de personas.

En la República de las Opiniones, se ha analizado y discutido el tema de la candidatura de Rodríguez Calderón a la Presidencia de la República pero hasta el momento, no hay motivos suficientes que permitan consolidar un proyecto ni una visión de nación. Tal vez el actual Gobernador de Nuevo León podría analizar que acciones puede tomar desde el Gobierno del Estado para hacer frente a un enorme reto regional y binacional.

Sin lugar a dudas, estas acciones lo ubicarían como un personaje político con capacidad para negociar, proyectando a un Gobernador con imagen de Estadista.

* El autor es politólogo por el Tecnológico de Monterrey; consultor político de la firma internacional Global Nexus y cursa sus estudios de posgrado en la Universidad de Wisconsin.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.