Monterrey

Un régimen totalitarista que cambió al mundo en tan sólo seis meses

OPINIÓN. Aquí hay que recurrir a la historia y recordar que el 30 de enero de 1933, la designación de Adolf Hitler como canciller de Alemania pone fin a la democracia en ese país.

DESDE TEXAS….
Javier Amieva
javier.amieva@hispanicinternational.com
20 febrero 2017 9:38 Última actualización 20 febrero 2017 9:38
Javier Amieva, analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-Estados Unidos..

Javier Amieva, analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-Estados Unidos.

Un régimen dictatorial siempre inicia suprimiendo a la prensa libre, dijo el senador republicano, John McCain, en torno a las recientes acciones del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, en contra de los medios impresos y la televisión de este país.

Aquí hay que recurrir a la historia y recordar que el 30 de enero de 1933, la designación de Adolf Hitler como canciller de Alemania pone fin a la democracia en ese país. Guiados por ideas racistas y autoritarias, los nazis abolieron las libertades básicas y buscaron crear una comunidad “Volk”. En teoría, una comunidad “Volk” unía a todas las clases sociales y las regiones de Alemania bajo el control de Hitler. En realidad, este gobierno rápidamente se volvió un estado policial, donde las personas eran sometidas arbitrariamente al arresto y al encarcelamiento.

En sus primeros meses como canciller, Hitler comenzó a concertar una política de “sincronización” mediante la cual forzaba a las organizaciones, los partidos políticos y los gobiernos estatales a alinearse con los objetivos de su gobierno y someterlos. La cultura, la economía, la educación y la ley quedaron bajo su control.

En tan sólo cinco meses (150 días), a mediados de julio de 1933, el partido nazi era el único partido político permitido en Alemania. La voluntad del Führer se convertirá en la base de la política de gobierno .El nombramiento de miembros del partido nazi en cargos de gobierno aumentó la autoridad de Hitler sobre los funcionarios estatales. De acuerdo con el principio de liderazgo del partido nazi, la autoridad venía de arriba y se esperaba absoluta obediencia al superior en cada nivel de la jerarquía nazi. Hitler era amo y señor del Tercer Reich.

El 30 de enero, el presidente alemán Paul von Hindenburg, segundo presidente de la República nombra a Adolfo Hitler canciller de Alemania. Por la tarde, 15 mil hombres de las SA y SS desfilan en una procesión de antorchas a través de la Puerta de Brandeburgo en Berlín. El presidente Hidenburg, forzado por Hitler, disuelve el Parlament, y a tan solo unos cuantos días de estar en el poder, mediante decretos, se limita notablemente la libertad de reunión y serias amenazas amordazan a la prensa. El parlamento se encuentra maniatado, nunca habían previsto acciones de este tipo contra una constitución y leyes demócratas; pronto el miedo y el terror se apoderaran del parlamento y ya no encontrará resistencia.

A 20 días de haber tomado el poder el líder nazi presenta su programa político. A continuación, se donan tres millones de Reichsmark (entonces marcos imperiales) para la campaña electoral del NSDAP (Partido Nacionalsocialista Obrero Alemán).

El 27 de febrero, arde el Parlamento. Los nazis llevan a cabo detenciones masivas. El neerlandés Marinus van der Lubbe fue condenado más adelante como autor del incendio, y el sitio oficial del parlamento se ve destruido. Al día siguiente del incendio del Parlamento provoca que se aprueben nuevos decretos a leyes para abolir derechos fundamentales especialmente contra Judíos. Se proscribe al Partido Comunista Alemán y el 5 de marzo (día 34 en el poder). En las últimas elecciones al Parlamento, el NSDAP se yergue como el partido más fuerte de Alemania, pero no con la mayoría absoluta al obtener sólo un 43.9 por ciento de los votos.

Sin que fuera necesario otorgar leyes que permitían detención sin causa ni t,ortura, las huestes al mando de Hitler crean el primer campo de concentración en Oranienburg, a las afueras de Berlín, tres semanas después serían asesinados los primeros prisioneros en el campo de Dachau.

Para el 23 de marzo, a tan solo 53 días, el gobierno de Hitler puede promulgar leyes sin necesidad de la aprobación del Parlamento. Una semana después se disuelven todos los parlamentos estatales y se ordena su reconstitución emulando al Parlamento alemán y el 7 de abril los Estados federados pierden su autonomía con la introducción de los gobernadores del gobierno alemán.

Finalmente, el 14 de julio, el mismo día que se conmemora la toma de la Bastilla en Francia, la ley contra la nueva formación de partidos convierte a Alemania en un Estado de un partido único al mando del Gran Fuhrer, Hitler, ¿nunca jamás?, el resto de la historia usted ya la sabe estimado lector.

El autor es analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-Estados Unidos.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.