Monterrey

Trump o el pez por la
boca muere

Opinión. Afortunadamente los peces los recolectamos con redes o con anzuelo. Será posible que una de las cientos de fanfarronadas – o conductas predatorias- de Trump en el 2005 le lleve a perder la Presidencia?
DESDE TEXAS...

JAVIER AMIEVA
javier.amieva@hispanicinternational.com
10 octubre 2016 10:18 Última actualización 10 octubre 2016 10:22
Donald Trump, Hillary Clinton

(Bloomberg)

Estimado lector, para cuando Usted lea esto, ya se habrá llevado a cabo el segundo debate presidencial en los Estados Unidos (EU) y aunque los dos partidos contrincantes clamen, voz en cuello que han ganado; finalmente el público a través de encuestas y las redes sociales será el que verdaderamente indique quien ha dominado y porque esto nos acerca cada vez más al desenlace de la carrera presidencial con todas la implicaciones que para México – y para el mundo- esto traerá.
Trump ya ha entrado como diría nuestra estimada Fernanda Familiar, con el pie izquierdoa este debate.

La razón ya todos la conocemos; porque es, para decirlo de una forma
fina ¡Un cerdo que canta!; pero algo me molesta y me pregunto ¿cómo es posible que a pesar de que se ha probado que es mentiroso,
misógino, depredador sexual, y algunos otros calificativos que el líder de la piara se merece, las encuestas solo dan unos puntos de diferencia contra Hillary? ¿Cómo después de que 150 de los líderes republicanos más importantes le han retirado su apoyo la distancia en las encuestas reflejan solo unos puntos? Bueno, la respuesta es que los republicanos están reconociendo su error; por ejemplo se sabe que en el debate presidencial que se llevará a cabo hoy, cuando escribo y que Usted lector ya sabrá qué pasó y siempre es bueno comparar percepciones contra resultados. Así puede ser que la percepción que se tenga en EU que de Hillary sea distorsionada y equivoca ¿o No? Mire, la primera pregunta, sin duda estará dirigida a cuestionar a Trump sobre sus conductas de depredador sexual, y este traerá a colación los devaneos y conducta sexual de Bill Clinton y le endilgará a Hillary, que ella simplemente fue una víctima de la conducta de su esposo; una víctima inteligente, que supo reconocer que una es la conducta sexual primaria y el valor de la familia y la patria, pero al fin fue víctima. Tampoco, para hacer honor a la verdad, me espantan las fanfarronadas de Trump y que si dijera que se acuesta o que engaña, pues allá él y las mujeres casadas o las que se dejan acariciar la vagina como aseveró, lo malo ha sido que engaña al pueblo, el problema es que ha declarado “no hay nadie que respete más a una mujer que yo”; mejor es que se callara, mejor que cerrara la boca. 

Ese será claro, un tema toral hoy… pero por favor platíqueme Usted estimado lector ¿cómo fue el debate? Pues ya en otra aspecto, el de las mediciones del avance de la preferencia, me ha causado sorpresa el hecho de ver que en las encuestas de los estados que pueden otorgar sus “votos electorales”, -en EU cada estado vale una proporción de votos que en total suman cerca de 538, con 272 que un Candidato gane podrá ser presidente-, Y desde ahí, de la realidad electoral, el punto de vista de “votos electorales”, Hillary estaría en un 60 por ciento y Trump en un 30 por ciento, figuras muy distintas a lo que indican las encuestas, es decir la elección puede ser simplemente otra vez el resultado de los votos del colegio electoral estadounidense y no el de los votos directos. Así trabajan las cosas en EU, por ejemplo Texas,
uno de los estados con más “valor electoral” en función su población
principalmente, vale 38 puntos, de los 538, pero hoy por primera vez en
muchas elecciones veo que el voto republicano en Texas ha descendido
y que está muy cerca de ser un estado que los mismos demócratas
pudieran ganar, y esto sin lugar a dudas se lo deben los republicanos
a Trump, a su gobernador – como se llama(¿?), ¿porque los hispanos
queremos que se nos olvide, y él por qué quiere que los hispanos no existan?-, y a Ted Cruz, el artífice de la negación de los presupuestos y príncipe de los renegados entre los inmigrantes. En fin, afortunadamente los peces los recolectamos con redes o con anzuelo. Será posible que una de las cientos de fanfarronadas – o conductas predatorias- de Trump en el 2005 le lleve a perder la Presidencia?

No lo sé, pero me queda claro que si pierde no será por sus adeptos,
que no aflojan como demuestran las encuestas, sino por el propio sistema electoral, la fuerza de los políticos y claro la de los medios ¿Usted que piensa lector y amigo?

* El autor es analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-Estados Unidos.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.