Monterrey

Trump: el miedo y el descontento

Opinión. Es innegable que no esperábamos que Trump ganara esta presidencia, sin lugar a dudas no nos dimos cuenta de que Trump representa a la democracia perdida y desprestigiada de Estados Unidos.
OPINIÓN ACADÉMICA TECNOLÓGICO DE MONTERREY

NORMA A. HERNÁNDEZ PERALES
23 enero 2017 10:59 Última actualización 23 enero 2017 11:2
Norma A. Hernández Perales

Norma A. Hernández Perales

Siempre me ha asombrado la capacidad que tenemos en México de ser optimistas, de ser siempre los que vemos el vaso “medio lleno”, en vez de “medio vacío”. Sin embargo esto ha ido cambiando desde 2016, el
informe mundial de felicidad colocó a México en el lugar 21
descendiendo del 14 que obtuvo en 2015. El informe reporta
indicadores del bienestar de una nación, algunos muy medibles como son el ingreso per cápita, la corrupción y otros elementos subjetivos como son la generosidad y la libertad de tomar decisiones.

Me pregunto ¿Cómo serán los resultados en 2017? Por primera vez en lo que va de este siglo XXI, nuestro vecino del norte, en la persona de su presidente electo es una real amenaza para el progreso económico
y social de México. El propio Agustin Carstens, gobernador del Banco de Mpexico, hombre mesurado y conocedor de la Economía de ambos países comentaba en diciembre que la presidencia de Donald Trump
podría compararse con una película, aunque hasta ese momento solo habíamos visto los cortos y no sabíamos si la película era de terror o de suspenso.

Hoy, a unos días de asumir la presidencia, solo llevamos los avances por medio de sus famosos “twits” y de su primera conferencia de prensa, hace un par de días twiteo “la construcción del muro en la frontera con México será pagado por México” ¿cómo? Se piensa que
podría ser a través de las remesas de los inmigrantes cobrando
impuestos; el tipo de cambio del peso con respecto al dólar ha estado volátil desde sus últimas declaraciones.

Ha sido asombroso como los mercados, los valores de las acciones y las decisiones de compañías instaladas en México han respondido en casi automático a los mensajes-amenaza de Trump, por ejemplo la
decisión de Ford de retirar su inversión de San Luis Potosí. Algunos “traders” del peso en forma de broma comentan que México debería comprar Twiter y de esta manera parar la depreciación del peso. Sabemos que aún aunque México comprara Twiter, no funcionaría
esta estrategia. El peso ha ido declinando en los últimos años, antes de la llegada de Trump. La depreciación del peso ha sido de aproximadamente el 25 por ciento de diciembre de 2015 a la fecha.

Sin embargo, esta presidencia de Trump ha exacerbado los problemas a México, la inflación ha ido en aumento en respuesta a la devaluación del peso (en parte causada por su elección) las tasas de interés
seguirán subiendo (durante 2016 subieron 6 veces), la expectativa de crecimiento de México se ha ajustado a la baja desde un 2.3 por ciento a 1.4 por ciento.

La depreciación del peso ha traído un aumento a los precios de las gasolinas hasta de un 20 por ciento, lo que ha despertado el descontento social del país. Esto es solamente el empezar de la relación con el nuevo gobierno de Estados Unidos, todavía desconocemos como será la renegociación del Tratado de Libre Comercio o si solamente se colocarán barreras arancelarias. ¿Nos ayudará la amistad de Luis Videgaray con Jared Kushner el yerno de
Trump ó debimos de poner a alguien con nuevas ideas y ver como expandir nuestro comercio hacia Asia, Sudeste Asiático y Europa?

¿Cómo mitigará el descontento social un presidente con tan poco poder de convocatoria como es Enrique Peña Nieto?, la Coparmex no se adhirió al Pacto de los Precios empujado por el presidente y su equipo
de asesores, una diferencia de la historia con Carlos Salinas de Gortari y el Pacto Económico.

Es innegable que no esperábamos que Trump ganara esta presidencia, sin lugar a dudas no nos dimos cuenta de que Trump representa a la democracia perdida y desprestigiada de Estados Unidos. Pensábamos que ya se había trascendido los prejuicios raciales y la misoginia, con esto no quiero decir que todos los americanos sean como el Sr. Trump, pero sí que deberán de reinventarse porque “el mundo necesita un Estados Unidos decente, democrático o de otra manera todos estamos perdidos” como dijo Paul Krugman en su último editorial en The New York Times.

* La autora es Profesora del Departamento de Finanzas y Contabilidad
y Directora Asociada de la Escuela de Negocios del Campus Monterrey.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.