Monterrey

Triste panorama para 2017

Opinión. Las malas perspectivas para el presente año se plasmaron en los primeros indicadores disponibles para 2017. Uno de ellos son los Indicadores de Confianza Empresarial (ICE) que elabora el INEGI.
OPINIÓN ACADÉMICA
UANL

CESÁREO GÁMEZ​
06 enero 2017 10:40 Última actualización 06 enero 2017 10:41
Cesareo Gamez

Cesareo Gamez

El año que inicia presenta una serie de retos importantes para la
economía mexicana. En el aspecto político, este es el año anterior a las elecciones presidenciales de 2018, además de que tienen lugar
elecciones en entidades clave como son el Estado de México y Coahuila.

Durante 2016 la economía mexicana se caracterizó por un pobre crecimiento, tasas de interés al alza, tipo de cambio a niveles récord y un repunte de la inflación.

Las perspectivas para la economía mexicana en el año en curso
sufrieron un deterioro adicional con los resultados de las elecciones
presidenciales en Estados Unidos y el triunfo del candidato del Partido Republicano, Donald Trump.

La retórica proteccionista y antimexicana del Presidente electo, que se ha manifestado aun antes de su toma de posesión, son una muestra de los posibles efectos negativos del régimen que apenas va a iniciar.

El deterioro de las expectativas se manifestó en la encuesta mensual que levanta el Banco de México entre los especialistas en economía del sector privado.

En su último número, publicado a mediados de diciembre pasado, las expectativas de crecimiento para 2017 se ajustaron a 1.6 por ciento, con las tasas de interés de referencia, tipo de cambio en inflación cerrando al alza en el año en curso.

Esta situación se agravó por el reciente “gasolinazo”, así como otros aumentos anunciados en precios y tarifas púbicos, lo que ha desatado una ola de protestas, a veces violentas, en diversos sectores de la sociedad mexicana.

Las malas perspectivas para el presente año se plasmaron en los primeros indicadores disponibles para 2017. Uno de ellos son los Indicadores de Confianza Empresarial (ICE) que elabora el INEGI. Estos indicadores se calculan para la industria manufacturera, la construcción y el sector comercial.

Los ICE están formados por cinco subíndices, que muestran los diversos componentes de la confianza de los empresarios. Uno de ellos es la situación económica de la empresa, comparada con la que tenía hace doce meses, otro es la situación esperada de la empresa dentro de doce meses.

El tercer subíndice es la situación económica del país, comparada con la situación existente doce meses atrás, al cuarto es la situación del país dentro de doce meses y el quinto es si el actual es un momento adecuado para realizar inversiones.

En la última edición de los ICE, publicado el 2 de enero de 2017, todos los indicadores, de los tres sectores involucrados, mostraron variaciones negativas, destacado la situación económica presente y futura del país, con variaciones oscilando entre los (-5) y los (-7) puntos porcentuales.

Tendencias similares se pueden observar en otros indicadores
cualitativos elaborados por el INEGI, como el Indicador de Pedidos Manufactureros (IPM) y en los indicadores de Expectativas Empresariales (EE).

Estos índices son considerados por los analistas como “indicadores
adelantados” de la marcha de la economía en corto plazo, lo cual muchas veces coincide con el comportamiento de los datos duros que se dan a conocer en el futuro cercano.

Por lo anterior, el comportamiento de los indicadores de confianza y expectativas empresariales podrían estar pronosticando una desaceleración drástica de la actividad económica en México en los próximos meses.

A nivel local, el Gobernador Jaime Rodríguez Calderón tendrá que decidir si se lanza para competir por la candidatura para la Presidencia de la República, después de un decepcionante primer año de gobierno.

Escándalos relacionados con funcionarios de su administración, el tremendo incremento en la inseguridad, así como el incumplimiento de promesas de campaña. Este descontento fue detonado por las alzas de impuestos anunciadas para 2017, lo cual ha ocasionado protestas
abiertas de ciudadanos y organismos no gubernamentales en
la entidad.

En resumen, los indicadores tanto nacionales como estatales no permiten abrigar esperanzas sobre el futuro de la economía (y la sociedad) mexicana en el año que inicia. Será más importante que nunca dar seguimiento a las noticias y acontecimientos que se presenten e incorporarlos a la planeación y toma de decisiones.

* El autor es economista dela UANL, con Doctorado en la Escuelade Graduados de Administracióny Dirección de Empresas(EGADE) del ITESM. Es profesorde la Facultad de Economía de la UANL y miembro del SNI-Conacyt.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.