Monterrey

Trabajan más, ganan menos

OPINIÓN. 
OPINIÓN
ACADÉMICA

UANL

CESÁREO 
GÁMEZ
20 mayo 2016 11:20 Última actualización 20 mayo 2016 11:24
Cesáreo Gámez

Cesáreo Gámez

El número de trabajadores ocupados en Nuevo León llegó a 2 millones 215 mil personas en el primer trimestre de 2016, lo que representa un crecimiento de 1.2 por ciento en relación al mismo trimestre del año anterior, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), que elabora el INEGI.

La ENOE informó además, que el número de trabajadores desempleados en la entidad disminuyó en 3.6 por ciento en este periodo, lo cual representa una contracción de casi 4 mil desempleados en el estado. Como resultado de lo anterior, la tasa de desocupación en Nuevo León bajó del 4.7 al 4.5 por ciento de la población económicamente activa (PEA) en el periodo.

Sin embargo, los ingresos recibidos por la población ocupada en Nuevo León disminuyeron en el periodo considerado. De acuerdo con la ENOE, el ingreso por hora trabajada en el primer trimestre de 2016 ascendió a 41.2 pesos, lo cual es inferior en 4.9 por ciento al ingreso percibido en el primer trimestre de 2015 (43.4 pesos).

Si tomamos en cuenta que en Nuevo León la jornada de trabajo fue de 43 horas a la semana, lo anterior implica que los ingresos durante el primer trimestre de 2016 en la entidad ascendieron a mil 770 pesos semanales, lo que significa ingresos mensuales cercanos a los 7 mil 085 pesos, lo cual resulta inferior al ingreso mensual durante el primer trimestre de 2015 (7 mil 450 pesos).

La combinación de un mayor número de trabajadores ocupados con un menor ingreso tuvo como consecuencia que el ingreso total recibido por los trabajadores de Nuevo León (MASAL) pasara de 16 mil 313 millones de pesos mensuales en el primer trimestre de 2015 a 15 mil 695 millones en 2016, lo que representa una contracción de 3.8 por ciento.

Durante el primer trimestre de 2016 el número de trabajadores ocupados en Nuevo León se incrementó en 25 mil 688 plazas en relación al mismo periodo del año pasado. La parte principal de estos empleos corresponde al sector secundario, en especial la industria manufacturera, que incrementó el empleo en casi 12 mil plazas y la construcción, en donde se incrementó en 10 mil 800 trabajadores (6.0 por ciento).

El sector terciario tuvo un incremento neto de 9 mil 300 empleos, aunque se observa diferencias fuertes en las diversas actividades del mismo. El comercio, los servicios de restaurantes, hoteles y los servicios profesionales y financieros vieron disminuidos los empleos generados, mientras que los servicios sociales incrementaron el empleo en 24 mil plazas (13.4 por ciento).

Por su parte, el empleo en el sector primario, dedicado principalmente a las labores agropecuarias, disminuyó en 22.5 por ciento en el primer trimestre de 2016.
Irónicamente, uno de los sectores más “dinámicos” en el mercado laboral de Nuevo León fue el sector informal. La población ocupada en actividades informales se incrementó 5.7 por ciento en el periodo considerado, llegando a absorber a 455 mil nuevoleoneses, que constituyen el 20.5 por ciento de la población ocupada en el estado.

CRECE EL CONSUMO PRIVADO
El INEGI informó que el consumo privado de bienes y servicios se incrementó en 4.3 por ciento en el primer bimestre de 2016. El Indicador Mensual del Consumo Privado en el Mercado Interior (IMCPMI) mide el comportamiento del gasto realizado por los hogares en bienes y servicios de consumo, tanto de origen nacional como importado, permitiendo con ello dar seguimiento mensual al componente más significativo del PIB por el lado de la demanda.

A pesar del incremento en el tipo de cambio registrado durante los últimos meses, el componente del consumo que más creció en el periodo fueron los bienes importados, que se incrementaron en 6.6 puntos porcentuales. El consumo de bienes nacionales creció 3.7 por ciento en el periodo, mientras que los servicios se incrementaron en 4.4 por ciento en el periodo.

* El autor es economista de la UANL, con Doctorado en la Escuela de Graduados de Administración y Dirección de Empresas (EGADE) del ITESM. Es profesor de la Facultad de Economía de la UANL y miembro del SNI-Conacyt.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.