Monterrey

¿Terminó el ciclo de alzas en la tasa de interés? Probablemente sí

OPINIÓN. Si bien la inflación actualmente se ubica en niveles muy altos, las expectativas indican que el próximo año se ubicarán dentro de la meta del Banco Central.
VISIÓN ECONÓMICA
Jesús Garza
jgarzagg@gmail.com
13 julio 2017 8:33 Última actualización 13 julio 2017 8:38
Jesús Garza, director general y fundador de GF GAMMA.

Jesús Garza, director general y fundador de GF GAMMA.

El Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) publicó recientemente las cifras de la inflación para el mes de junio. Los precios al consumidor registraron un incremento de 6.31 por ciento (la inflación más alta desde diciembre 2008), por encima de 6.16 por ciento registrado en mayo, y superando la barrera superior de la meta del Banco de México (4 por ciento).

Esta cifra contrasta con la inflación registrada en diciembre de 2016 (3.4 por ciento) y de la inflación histórica mínima de 2.13 por ciento alcanzada en diciembre de 2015. Son dos los factores los que han causado este aumento sostenido en los precios al consumidor: la depreciación del tipo de cambio (con su traspaso hacia los precios finales) desde finales de 2014 a la fecha, y más recientemente, el alza en los precios de las gasolinas implementado a inicios de este año.

Cabe resaltar que los dos choques explicados anteriormente son completamente distintos. Es decir, mientras que el traspaso de la desvalorización del tipo de cambio genera un incremento generalizado en los precios (por el encarecimiento de las importaciones que en muchos casos son insumos de muchos agentes económicos), el alza en los precios de las gasolinas es simplemente un ajuste en los precios relativos por un choque estructural, en este caso por el “gasolinazo” que implementó el gobierno en enero. Es probable que el Banco de México esté considerando estas diferencias para poner un alto al ciclo de alzas de la tasa de interés. Veamos por qué.

Primero, el próximo año ya no se espera un ajuste estructural en los precios de los combustibles (de hecho, ya comenzaron un proceso de liberalización), y por ende no habrá un efecto importante sobre la inflación por este rubro. Segundo, la moneda mexicana se ha apreciado a lo largo de este año, superando a muchas otras monedas emergentes. Es decir, podríamos esperar que los precios comiencen a disminuir por lo mismo, aunque el impacto no será inmediato. El traspaso de la depreciación o apreciación de una moneda hacia los precios al consumidor tiene un rezago de varios meses.

Así, si bien la inflación actualmente se ubica en niveles muy altos, las expectativas indican que el próximo año se ubicarán dentro de la meta del Banco Central. De hecho, la última encuesta del Banco de México indica que la inflación para 2018 se espera se ubique en 3.8 por ciento.

Por ende, es muy probable que el Banco de México comience a tomar una postura monetaria más laxa.

El autor es el director general y fundador de GF GAMMA y catedrático en el ITESM campus Monterrey. Cuenta con un doctorado en Finanzas y maestría en Economía Financiera por la Universidad de Essex en el Reino Unido, y una Licenciatura en Economía por el ITESM (campus Monterrey).