Monterrey

Tamaulipas, el gran reto

Opinión. La sociedad debe empezar por darles seguimiento a sus regidores, diputados y gobernador.
MIRADA DEL NORESTE

TATIANA CLOUTHIER
​tamaramtz@gmail.com
18 octubre 2016 9:43 Última actualización 18 octubre 2016 9:46
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Tamaulipas. (Foto tomada de google.com)

A nadie nos cabe duda que Tamaulipas ha sido el lugar olvidado en el
país. Y digo eso porque desde el sometimiento de los poderes, en los tiempos de la Quina, pasó a manos del narcotráfico. Con todo lo
anterior, los gobernadores no han sido sino títeres de algún modo de estos “liderazgos” o han actuado como tales. Al mismo tiempo, el poder Ejecutivo Federal se ha hecho de la vista gorda, pues tiene problemas más graves que atender ante el desorden nacional que parece ir en aumento.

Esto, vale aclarar, no ha sido solo durante este sexenio, sino lleva ya
unos cuatro por lo menos.

Ante esto, los gobernadores han salido enriquecidos y algunos de ellos
son buscados en el extranjero por “lavado de dinero”.

Y al final del día, las ciudades de dicho estado aunque han mostrado
mejoría en cuanto a infraestructura carretera se refiere, o tienen algunas maquiladoras más, lucen muertas o atemorizadas por parte de sus ciudadanos quienes se auto-cuidan y se esconden cuando el sol se va.

Por un lado, tenemos un Mante que parece polvo y ya, Ciudad Victoria donde muy pocos se atreven a levantar la voz por que el 90 por ciento o más de los trabajos dependen del gobierno.

Un Laredo perseguido constantemente por las balas, al igual que Reynosa, y no se diga Matamoros que es tal vez la peor de las ciudades porque es donde más descontrol existe. Además su centro está muerto y sus calles muestran el abandono total.

Hago toda esta descripción dado que hace unos días acaban de tomar
posesión nuevos alcaldes, alcaldesas y hasta un nuevo gobernador. Y no solo eso, sino varios son de partido diferente al que por muchos años estuvo al frente del estado.

Ante ello se tiene a Cabeza de Vaca quien se presume hizo un buen papel en Reynosa durante su mandato, pero terminó muy cuestionado sobre su persona y sus aliados. Hoy el góber tiene la gran oportunidad de lavar su pasado.

En el otro extremo, tenemos a una mujer que ha mostrado casta desde
que llegó a la diputación federal, pasó por la secretaria de salud federal, el senado y hoy está al frente en Reynosa, Maki Ortiz.

Esperamos que este cambio y nueva oportunidad que le han dado a cada gobernante en su terruño, sea realmente tomada en cuenta para hacer algo en favor de las comunidades y no para llenarse los bolsillos como lo han hecho los Duarte, en Chihuahua y Veracruz; o los Padrés, en Sonora; y los Medina, en Nuevo León, por nombrar
solamente algunos.

Ya hemos visto que la corrupción y el abuso no son de un solo color.

Sin embargo, para que todo esto suceda, la sociedad debe empezar por darles seguimiento a sus regidores, diputados y gobernador. No pueden esperar resultados distintos si siguen haciendo lo mismo.

* La autora es maestra en Administración Pública. Tiene experiencia en administración pública local y estatal y en el área de docencia.
Exdiputada federal. Se define como ciudadana de tiempo completo.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.