Monterrey

Sopa de letras

OPINIÓN. El presupuesto del INE para el año 2015, fue de 19 mil 463 millones 581 mil 065. Para los partidos les tocó 5 mil 355 millones 522 mil 828. A “El Proceso Electoral”: 4 mil 878 millones 974 mil 497, ¿!Cómo!? ¿Entonces para qué es el resto del dinero? Fácil: ¿Qué prefiere, trabajar o poner un partido? Con pobreza o sin pobreza.
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MIGUEL
MORENO
TRIPP
08 febrero 2016 10:4 Última actualización 08 febrero 2016 10:17
Miguel Moreno Tripp

Miguel Moreno Tripp

Corría el año de 1988, el 6 de julio para ser exacto, cuando “se cayó (¿o se calló?) el sistema”, negando un supuesto triunfo de Cuauhtémoc Cárdenas en favor de Carlos Salinas. Hay quien piensa que ese fue el principio de la democracia “real” en México y que desembocó finalmente en la salida del PRI de Los Pinos en el año 2000.

El IFE entró en funciones el 11 de octubre de 1990 y realizó una labor tan buena que asesoró en la creación del órgano electoral de Irak.

Pasó el tiempo y los redentores profesionales ejercieron su ilimitada capacidad de no estar de acuerdo en nada ni con nadie y empezaron a grillar (otra ilimitada capacidad) hasta que el IFE sufrió un cambio fundamental al pasar a ser el INE. De federal a nacional. ¿Cómo para cuántos “papers” doctorales aguantará el cambio de una “F” por una “N”? Ese cambio de letra ciertamente no preveía una mejor y más eficiente administración.

El presupuesto del INE para el año 2015, fue de 19 mil 463 millones 581 mil 065. Para los partidos les tocó 5 mil 355 millones 522 mil 828. A “El Proceso Electoral”: 4 mil 878 millones 974 mil 497, ¿!Cómo!? ¿Entonces para qué es el resto del dinero? Fácil: ¿Qué prefiere, trabajar o poner un partido? Con pobreza o sin pobreza, siguen siendo el rey.

Si funcionara eficientemente, pudiera aceptarse, pero no es así. Recientemente un amigo de Durango, “Dante” (no su verdadero nombre), cometió un error: actualizar su credencial de elector en Monterrey. Se supone que es posible.

Esto fue lo que me dijo: “A principios de enero pasado, mi credencial tiene terminación 15 y perdió vigencia a partir del 2016. Me habían negado el trámite en diciembre por presentar un estado de cuenta bancario impreso de internet. Puse una queja en el 01-800 para que eliminaran ese comprobante de su página ya que no lo aceptan porque dicen tener un memorándum interno que dice lo contrario. Se negaron a mostrarlo.

La oficina estaba llena, y el personal del INE se portó tan amable como se puede ser después de atender a tantas personas, aunque no tienen mucha experiencia de cómo es el trámite para alguien foráneo. La señorita me dijo que quizá no procedería mi solicitud y tendrían que “marcar” de nuevo, con eso se refería a que el internet que tienen ahí proviene de una línea de teléfono celular, por lo que se corta constantemente y si fallaba yo tendría que hacer la cita de nuevo.

Las instalaciones son muy pequeñas y no muy organizadas, porque había tres cubículos en fila, y en el fondo las cámaras para tomar las fotografías, por lo que las chicas de los cubículos tenían que gritar un poco a la gente para que mirara al frente de la cámara, o levantara la cabeza. Después de quejarse de que falla la impresora, me imprimieron un papel en el que decía que por haber elecciones para gobernador en mi Estado, obtendría mi credencial hasta junio (regularmente tarda 2 semanas), y que por haber realizado el trámite de renovación, tampoco podría votar con mi credencial antigua (según otro memorándum interno).

Creo que la gente del INE hace lo mejor que puede con los recursos disponibles, pero me molesta que manejen todo según “memorándums internos temporales” cuya información difiere a lo publicado en internet.”
¿Instalaciones adecuadas?¿Tecnología actualizada? ¡Ja! Los siguientes seis meses no tendrá manera de probar su identidad si no tiene licencia (nadie la acepta) o pasaporte.

¿Y el dineral gastado en “La Democracia”, en qué se fue?.

* El autor es Doctor en Finanzas por la Universidad de Tulane; cuenta con la Maestría en Alta Dirección de Empresas, en el IPADE. Se desempeñó como Director General de entidades del área Internacional en Santander Serfin. Es Director del programa OneMBA y tiene su Despacho asociado con Crowe Horwath para proporcionar asesoría en temas de Finanzas Corporativas.


Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.