Monterrey

Son migrantes las principales víctimas de trata

Un estudio efectuado por la Universidad Autónoma de Nuevo León revela que al menos 400 víctimas de trata ingresan a suelo de Monterrey cada mes.
Daniel Anguiano
27 octubre 2015 20:53 Última actualización 28 octubre 2015 5:0
Migrantes. (Cuartoscuro)

La mitad de las personas que ingresan a Monterrey en esta condición se quedan en la ciudad. (Cuartoscuro)

MONTERREY.- Aunque no se sabe una cifra con precisión, se estima que una gran parte de las personas que son víctimas de trata en Monterrey son migrantes centroamericanos, explicó Katy Cavazos, activista y defensora de los derechos del migrante.

“Los migrantes son los principales víctimas de trata, porque algunos tienen familia, porque vienen buscando otra cosa y no conocen sus derechos ni nada”, comentó.

De acuerdo a un estudio de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), al menos 400 víctimas de trata de blancas ingresan a la ciudad cada mes.

“Es algo muy riesgoso que Monterrey se considere a una de las ciudades con más víctimas de trata. Esto sucede porque aquí hay mucha trabajadora doméstica de otros estados, es muy riesgoso. He escuchado casos de mujeres rescatadas de una casa familiar y a veces lo minimizamos.

“Pero es un abuso contra un sector vulnerable, y se violan derechos fundamentales y ¿qué está haciendo Derechos Humanos?”, comentó Cavazos.

Explicó que es frecuente que los migrantes digan pertenecer a una ciudad mexicana con lo que pretenden disminuir su vulnerabilidad y sumado a que los registros de la gente que entra de manera ilegal en ocasiones no se realizan de la manera correcta, es que no se tiene un dato preciso de cuántas personas víctimas de trata no son mexicanas.

“Y el no decir su nacionalidad puede ser para protegerse, porque tienen miedo, es mejor es preferible decir, que vengo de una ciudad del sur dentro del país, aunque a final de cuentas se los sacan (la nacionalidad)”, añadió.

Dijo que la mayoría de estas personas son menores de edad; además, del total de ingresos a la ciudad mensualmente, al menos el 50 por ciento se queda en la ciudad, ya sea para trabajar en el sexo servicio o algún otro tipo de trabajo forzado.

Agregó que algunas empleadas domésticas también han caído en la trata de blancas o en condiciones de trabajo forzado, donde no se les reconocen sus derechos ni laborales ni fundamentales.

“El problema de esto es que casi el 90 por ciento de las víctimas de trata no se reconocen como tales; y eso es muy riesgoso”, explicó la activista.