Monterrey

Sintomas de mejoría económica

OPINIÓN. El comportamiento de los indicadores compuestos registrado en los primeros meses del año permite abrigar esperanzas de un repunte en la actividad económica en México en el corto plazo.
OPINIÓN ACADÉMICA UANL
Cesáreo Gámez
12 mayo 2017 9:50 Última actualización 12 mayo 2017 10:44
Cesáreo Gámez, economista dela UANL.

Cesáreo Gámez, economista dela UANL.

El panorama de corto plazo para la economía mexicana podría estar mandando señales positivas. Esta se puede observar en el comportamiento de los indicadores compuestos, que elabora el INEGI, y la empresa consultora internacional The Conference Board.

El sistema de Indicadores Cíclicos, elaborado por el INEGI, está compuesto por dos índices: el Indicador Coincidente, que refleja el estado general de la economía, y el Indicador Adelantado, que busca señalar anticipadamente los puntos de giro de la actividad económica.

El Indicador Coincidente registró un incremento de .05 por ciento en febrero de 2017, con lo que completó 10 meses consecutivos mostrando tasas positivas. Los elementos responsables de saldo positivo en febrero fueron el Indicador Global de Actividad Económica (IGAE), el índice de producción industrial, el aumento de trabajadores permanentes afiliados al IMSS y el crecimiento en las importaciones totales.

Por otro lado, el Indicador Adelantado ha mostrado crecimientos en febrero y marzo de 2017, después de 11 meses mostrando una tendencia negativa.

La evolución de esta indicador fue consecuencia del desempeño de algunos de los componentes que lo conforman.

Entre estos destacan la tendencia del empleo en las manufacturas, el índice de precios y cotizaciones de la Bolsa Mexicana de Valores, la evolución de la tasa de interés interbancaria de equilibrio (TIIE) y el índice bursátil Standard and Poor´s 500 de Estados Unidos. Por su parte, el indicador adelantado (Leading indicator), que elabora The Conference Board para México registró un crecimiento de 0.7 por ciento en febrero de 2017, impulsado principalmente por la producción industrial, el índice de precios de la Bolsa, el tipo de cambio real y la evolución de las tasas de interés. El indicador coincidente (Coincident index), que elabora esa misma institución, registró un crecimiento de 0.2 por ciento en febrero, debido principalmente al comportamiento de la producción industrial, las ventas al menudeo y el empleo registrado en el IMSS.

El comportamiento de los indicadores compuestos registrado en los primeros meses del año permite abrigar esperanzas de un repunte en la actividad económica en México en el corto plazo.

En las circunstancias actuales, en las que se acercan elecciones estatales y, el año próximo las elecciones presidenciales, esto es especialmente importante para el PRI, ya que las experiencias anteriores en México y en otros países, han mostrado que la situación de la economía influye de manera decisiva en la percepción y la intención de voto de los ciudadanos.

Si la economía se encuentra bien, los ciudadanos tienden a premiar con su voto al partido en el poder, pero si la situación de la economía es desfavorable, los ciudadanos tienden a castigar al partido en el poder votando por la oposición.

La primera prueba serán las elecciones para Gobernador, en especial en entidades clave, como el Estado de México y Coahuila.

Un resultado adverso en esos estados sonaría las señales de alarma para el partido en el poder. Una posible consecuencia sería intentar “mejorar”, aunque sea de una manera transitoria y artificial, la situación de la economía mexicana antes de los comicios del año entrante.

Tradicionalmente, esta “mejoría” se consigue incrementando el gasto público en los meses anteriores a las elecciones.

Este crecimiento en el gasto público se transmite al resto de la economía a través del llamado “efecto multiplicador”, con lo que generalmente la actividad económica muestra un crecimiento superior al promedio en el último año del sexenio.

Estimado lector, la teroría del Ciclo Político Económico señala que que en periodos previos a la elección, el gobierno o el gasto público tienen dos tipos de transformaciones, por un lado se tiende a gastar más; y por otro lado los gobiernos tienden a gastar más en lo que se conoce como gasto visible, que son aquellas acciones perceptibles a los ojos de los ciudadanos, como obra pública, inauguración de obra pública, de parques o pasos a desnivel y cosas por el estilo.

Será importante observar el comportamiento de estas variables en los próximos meses.

El autor es economista dela UANL, con Doctorado en la Escuela de Graduados de Administración y Dirección de Empresas (EGADE) del ITESM. Es profesor de la Facultad de Economía de la UANL y miembro del SNI-Conacyt.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.