Monterrey

Servicios de seguridad privada en NL viven proceso expansivo

Al menos 2 mil elementos armados son los que se demandan.
Daniel Anguiano
danguiano@elfinanciero.com.mx
30 marzo 2017 7:53 Última actualización 30 marzo 2017 7:55
Novaptica, entre otros negocios, presta servicios de seguridad privada.

Novaptica, entre otros negocios, presta servicios de seguridad privada.

El sexenio federal pasado significó un territorio muy fértil para la industria de servicios de seguridad, donde la región norte del país se convirtió en una mina de oro que les permitió crecimientos sobresalientes.

El periodo más severo en cuestión de seguridad en la historia de Nuevo León, favoreció el dinamismo de empresas relacionadas con el equipo de rastreo de automóviles, blindaje, guardias de seguridad, monitoreo, entre otros.

Marco Torres, propietario de la firma Novaptica, comentó que de acuerdo a la información que comparten las empresas de este tipo en Nuevo León, del año pasado a a la fecha, la demanda de servicios de seguridad privada ha crecido en un 35 por ciento.

Además, señaló que en el estado, entre todas estas empresas, facturan una cifra aproximada a los 40 millones de pesos, es decir, 480 millones de pesos por año.

“Los servicios que se demandan en la actualidad, por el problema tan serio que padecen los negocios, son los más sofisticados y de más alto costo”, dijo.

La demanda de servicios tradicionales como el vigilante, explicó Torres, no tiene un crecimiento significativo en Nuevo León, debido a que los hechos de inseguridad están relacionados con la delincuencia organizada, es decir, con grupos poderosos y armados.

“Entonces no sirve de mucho tener un vigilante, un velador con un tolete. Se requieren de servicios más sofisticados, como de seguridad armada, que ése sí tiene un crecimiento significativo”.

“Aquí en Nuevo León las empresas de seguridad armada traen un exceso de demanda, es decir, les están requiriendo más servicios de los que pueden proveer”, comentó el empresario.

Torres detalló que existe una estimación de que en la entidad se requieren al menos dos mil elementos armados para proveer el servicio de seguridad privada armada.

Por otro lado, Torres añadió que otro tipo de servicios también han visto un incremento en la demanda, como la inserción de un chip en las personas que son propensas al secuestro o que ya han pasado por una experiencia de este tipo.