Será un gran reto mantener precios reales de las gasolinas y el diésel
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Será un gran reto mantener precios reales de las gasolinas y el diésel

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Será un gran reto mantener precios reales de las gasolinas y el diésel

¿Qué pasaría si el incremento en el costo de las gasolinas importada supera el “colchón” del 14 por ciento ya señalado?.

Opinión MTY COMENTARIO ECONÓMICO Marco A. Pérez Valtier
01/08/2018
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Marco Pérez ValtierFuente: Félix Vásquez

Como todos sabemos, el Presidente electo, Andrés Manuel López Obrador, desde su campaña política ofreció que no habría más “gasolinazos”, y posteriormente anunció que se congelarían los precios de las gasolinas y del diésel, aunque acotó que “en términos reales”, lo que significa que el precio de estos energéticos sí subirán, pero en la misma proporción o porcentaje que lo haga la inflación al consumidor, medida ésta con el Índice Nacional de Precios al Consumidor.

Esta decisión ya anunciada, plantea importantes retos operativos, tanto para la propia PEMEX, como para los inversionistas privados que ya tomaron la decisión de vender gasolinas importadas por ellos mismos, ya que los únicos que quedan a salvo, por así decirlo, son los distribuidores de gasolinas y de diésel vendidos por PEMEX, veamos.

Si usted tiene una estación de servicio y le sigue comprando la gasolina y el diésel a PEMEX, esta decisión de regresar al esquema de precios controlados no le afectará en lo absoluto, ya que el precio al cual usted adquirirá el producto, lo definirá PEMEX, y su margen de utilidad estará considerado, de tal suerte que no habrá riesgo alguno para Usted, no obstante el precio internacional de las gasolinas suba más que la inflación al consumidor en México.

Sin embargo, si Usted importa las gasolinas y el diesel, se enfrentaría ahora a un entorno de negocio con precio controlado, por lo que de incrementarse el costo de importación del producto, ya sea porque el precio del petróleo subió, o porque se devaluó nuestra moneda, y resulta que el incremento en costo de importación supera a la inflación al consumidor en México, entonces usted está en problemas, ya que el control de precios le impediría traspasar al consumidor el mayor costo de importación de las gasolinas y el diésel.

Un evento como el señalado, obligaría a la Secretaría de Hacienda a reducir el Impuesto especial a las gasolinas que recolecta el gasolinero, de tal suerte que le permita quedarse con mayor dinero producto de la venta de gasolinas, aunque actualmente este impuesto es de solo 2.67 pesos por litro en el caso de la gasolina Magna, y de poco más de tres pesos para la gasolina Premium y el Diésel.

Esto significa que Hacienda tendría un “colchón” de un 14 por ciento del precio actual de la gasolina magna, para proteger al importador de gasolinas de un incremento en el costo de importación del producto, y se pudiera mantener el precio real, aunque obviamente, a costa de una menor recaudación fiscal, que al mes de junio se ubicaba en los 84 mil millones de pesos.

Para PEMEX, mantener los precios reales a sus distribuidores, en el evento de mayores costos de importación, le afectaría en la medida en la que las gasolinas importadas no provengan de su refinería en Deer Park, ya que como lo he señalado en notas anteriores, PEMEX envía SU crudo, a SU refinería en Houston, y luego dice que IMPORTA esta gasolina, cuando esta maquila NO es una verdadera importación.

En materia de gasolinas realmente importadas, de facto, PEMEX realiza una “catafixia” con el exterior, ya que intercambia crudo por gasolinas, lo que en alguna medida lo “blinda” ante aumentos en los costos, ya que si sube el costo de las gasolinas importadas, es porque subió el precio del crudo o se devaluó el peso, sucesos que lo llevan a mayores ingresos por exportación de crudo, lo cual compensa el intercambio comercial.

La afectación que tendría PEMEX, en todo caso, sería la de vender domésticamente por debajo de su costo de “oportunidad”, más no necesariamente por debajo de su costo “real” de producción, ya que extraer un barril de petróleo no le cuesta más de 10 dólares, por lo que el costo de producir gasolina debe rondar los ocho pesos por litro.

Finalmente, quedan dos cuestiones por definir, la primera, ¿Qué pasaría si el incremento en el costo de las gasolinas importada supera el “colchón” del 14 por ciento ya señalado?, y la segunda, si baja el precio internacional de las gasolinas, ¿Como quiera subiría en México?.

El autor es especialista en estudios económicos y de finanzas públicas. Actualmente ocupa el cargo de Socio de Economía en Pérez Góngora y Asociados.

Opine usted: mperezv@perezgongora.com

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.