Monterrey

Se derrumba la industria de la construcción en NL

Opinión. Consideramos que el comportamiento reciente de la construcción en Nuevo León puede traducirse en un menor crecimiento de la economía de la entidad en los próximos meses.
OPINIÓN ACADÉMICA UANL

CESÁREO GÁMEZ GARZA​
11 noviembre 2016 11:37 Última actualización 11 noviembre 2016 11:40
Cesareo Gamez

Cesareo Gamez

El valor generado por la industria de la construcción en Nuevo León registró un crecimiento negativo de (- 33.5) por ciento en agosto de 2016, de acuerdo con información proporcionada por el INEGI.

La industria de la construcción ha mostrado tasas de crecimiento
negativas en los últimos siete meses.

Durante el periodo del gobernador Jaime Rodríguez Calderón la construcción registra un crecimiento negativo de (-14.0) puntos porcentuales.

La industria de la construcción es una de las más sensibles al llamado “ciclo político económico”, que asocia el comportamiento de la economía a eventos políticos, como elecciones y cambios de poder.

De acuerdo con esta teoría, los gobiernos salientes tienden a mejorar las condiciones económicas para aumentar (o tratar de aumentar) su popularidad entre el electorado, lo que muchas veces provoca desequilibrios que repercuten en las condiciones económicas de la
siguiente administración.

Los sectores más propensos a seguir patrones asociados al ciclo político económico son los bienes no comerciables; es decir, aquellos asociados al mercado interno, como el comercio, cierto tipo de servicios y, sobre todo, la industria de la construcción.

Este patrón se puede observar en el comportamiento de la construcción en Nuevo León.

Durante los últimos diez meses del sexenio del gobernador anterior, Rodrigo Medina, la construcción creció a una tasa promedio de 27.3 por ciento, llegando a registrar crecimientos de 41.2 y 48.8 por ciento en
febrero y marzo de 2015.

Sin embargo, el panorama cambió con la administración de Rodríguez Calderón, en donde, como se mencionó anteriormente, se han registrado tasas negativas en ocho de los primeros diez meses de gobierno.

El deterioro en la construcción nuevoleonesa también se puede observar en otros indicadores.

El empleo en este sector permaneció prácticamente sin cambio en los últimos diez meses, aunque el número de horas trabajadas se incrementó 4.1 por ciento en el periodo.

Las remuneraciones medias pagadas a los trabajadores de este sector disminuyeron (-6.0) por ciento en agosto, con lo que acumularon una caída de (-10.3) por ciento en los primeros diez meses del gobierno de Rodríguez Calderón.

La industria de la construcción es considerada por los analistas como un indicador adelantado de la actividad general de una economía.

Esto es así porque muchas veces lo que ocurre (o no ocurre) en la construcción se transmite al resto de la economía a través del llamado “efectos multiplicador”.

Además, la actividad de la construcción generalmente se encuentra muy influenciada por las expectativas sobre el futuro de corto y mediano plazo.

Por lo anterior, consideramos que el comportamiento reciente de la construcción en Nuevo León puede traducirse en un menor crecimiento de la economía de la entidad en los próximos meses.

Vuelco a las expectativas.

El sorprendente triunfo de Donald Tremp en la recientes elecciones presidenciales de Estados Unidos ha tenido, y seguramente seguirá teniendo, efectos en las perspectivas sobre el futuro de la economía
norteamericana, del mundo y de México.

Aquí también la teoría del ciclo político económico puede ofrecer una explicación.

Este resultado electoral podría ser un “voto de castigo” del ciudadano norteamericano, ante los pobres resultados económicos de las pasadas administraciones demócratas.

Aunque todavía es muy pronto para determinar los posibles efectos de corto y mediano plazo para le economía mexicana, seguramente provocará ajustes en las expectativas sobre el comportamiento esperado de diferentes variables económicas y financieras en nuestro
país.

Hoy más que nunca hay que estar atentos a los anuncios oficiales y a los reportes sobre el futuro esperado de las diferentes variables económicas para evitar sorpresas desagradables y llevar a cabo una adecuada toma de decisiones.

* Economista de la UANL, con Doctorado en la Escuela de Graduados de Administración y Dirección de Empresas (EGADE) del ITESM. Es profesor de la Facultad de Economía de la UANL y miembro del SNI-Conacyt.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.