Monterrey

¿Salvarán los mexicanos a América de Trump?

OPINIÓN. El gobierno de México ha iniciado ya, junto con importantes grupos de empresarios hispanos una campaña de relaciones publicas que deberá de orientar con datos reales al público, y aún a los mismos políticos estadounidenses de los posibles resultados que traería la aplicación de estas medidas que parecen ir mas allá que simples promesas de campaña.
DESDE
TEXAS...

JAVIER
AMIEVA
16 mayo 2016 10:2 Última actualización 16 mayo 2016 10:2
ME Trump ya se vio en la Casa Blanca (Especial)

ME Trump ya se vio en la Casa Blanca (Especial)

Al término de la Segunda Guerra Mundial, era imprescindible para Estados Unidos (EU) el soporte de mano de obra mexicana y la producción de opioides para la elaboración de fármacos contra el dolor que requería el ejército norteamericano y los aliados contra Hitler. Así nace de golpe, entre estas dos naciones, el esquema de los “braceros” o mexicanos que soportarían la mano de obra necesaria en las fabricas de maestranza y materiales de guerra, las “maquiladoras” que procesaban partes necesarias de la industria eléctrica y electrónica y los campos de producción de amapolas y marihuana que hoy le ha costado a México la desestabilización social.

Siete décadas después de estos acuerdos entre gobiernos para la creación de programas de braceros, maquiladoras y producción de opioides son estas mismas actividades las que no sólo los ciudadanos americanos reprueban sino que candidatos extremistas estadounidenses reclaman, combaten y utilizan como bandera política para elecciones.

Estos esquemas no son ajenos a otros países y otras sociedades. En toda Europa los esquemas migratorios, de uso de drogas y de inseguridad derivada de la intolerancia y fanatismo religioso; estos tópicos representan la problemática actual en todo el mundo. Y aunque gobiernos y políticos deberían de terminar con estos flagelos, el problema real es que la corrupción en los países en desarrollo y del tercer mundo en el lugar de dominar la situación la exacerban en una espiral expansionista de la que se aprovechan políticos sin escrúpulos.

Identificados los factores, no existe formula política más exitosa, -y peligrosa al mismo tiempo- que enfrentar a la sociedad que está posicionada en los extremos de estas problemáticas sociales y Trump lo está haciendo. Este nuevo “político” culpa a musulmanes, y mexicanos de los problemas económicos creados por la voracidad de aquellos que crearon la burbuja de los bancos-bienes raíces en el 2008; y a la cual este individuo no es ajeno, esta actividad de hecho es la base de su riqueza. Culpa también al comercio exterior de las decisiones de sus empresarios y promete cerrar fronteras comerciales.

En el mismo plano, los políticos ultraderechistas como Trump, los fallidos precandidatos Rubio y Cruz; han prometido expulsar a millones de mexicanos y como promesas de campaña terminar con derechos otorgados en beneficio de la sociedad como son el cuidado de la salud mediante pólizas parcialmente subsidiadas, los programas de atención medica a niños y ancianos impuestos en los últimos 12 años a partir de la administración Bush, así como el terminar con programas que benefician a las personas de edad avanzada contra abusos de banqueros y tecnócratas que denominan a la usura como “libre empresa”, además expulsar a los estudiantes conocidos como “Dreamers”.

Ante estos ataques xenofóbicos, antiinmigrantes y aislacionistas contra mexicanos dentro y fuera de EU, el gobierno de México ha iniciado ya, junto con importantes grupos de empresarios hispanos una campaña de relaciones publicas que deberá de orientar con datos reales al público, y aún a los mismos políticos estadounidenses de los posibles resultados que traería la aplicación de estas medidas que parecen ir mas allá que simples promesas de campaña. Grupos de activistas como la AMPAC, se han unido a esta cruzada de “información con datos reales de fuentes gubernamentales estadounidenses”; comenta Andrés Openheimer, el más autorizado comunicador hispano-americano en política internacional.

Desde aquí, una felicitación al gobierno de México por esta campaña positiva e informativa, que en parte ha sido respuesta a la visita de grupos bipartidistas liderados por demócratas como Nancy Pelosi, y a cuyos esfuerzos debemos de unirnos todos aquellos que apoyamos la democracia y deseamos el mejor bien para la sociedad en ambos países con la tradición heredada de los principios de los partidos Republicano y Demócrata y no de tiranos neo nazis que amenazan hoy al mundo. Como dijese Salvador Borrego en los 60s: América Peligra.

* El autor es analista político en Texas, y experto en temas de la frontera México-EstadosUnidos


Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.