Monterrey

Resúmen trimestral del tipo de cambio

Opinión. Durante octubre, se espera que el tipo de cambio enfrente presiones al alza como consecuencia del proceso electoral en Estados Unidos.
ENTORNO MACROECONÓMICO

GABRIELA SILLER
gsiller@bancobase.com
06 octubre 2016 10:13 Última actualización 06 octubre 2016 10:13
Gabriela Siller

Gabriela Siller

El peso cerró el segundo trimestre cotizando alrededor de 19.38 pesos
por dólar, colocándose como la divisa más depreciada entre los
primeros cruces y la segunda más depreciada entre las monedas de
economías emergentes, por detrás del peso filipino. Durante septiembre, el peso comenzó a perder terreno con fuerza por la especulación relacionada a la política monetaria de la Fed. Esta depreciación se acentuó luego de que Donald Trump comenzó a ganar terreno frente a su contendiente, Hillary Clinton, ante noticias sobre un deterioro en su estado de salud.

En el mes, el tipo de cambio alcanzó nuevos máximos históricos en
seis sesiones, tocando un máximo de 19.93 pesos por dólar, pocas horas antes del primer debate presidencial en Estados Unidos.

Es importante agregar que durante la segunda mitad del mes, varios
eventos se conjugaron a favor del peso, pero no tuvieron la suficiente
fuerza para que la paridad lograra ubicarse por debajo de 19.30 pesos
por dólar. Se destacan que 1) la Fed nuevamente mantuvo su tasa de referencia sin cambios, 2) Donald Trump perdió el primer debate presidencial y terreno en la contienda, 3) la OPEP alcanzó un acuerdo preliminar para recortar su producción petrolera (el primero en 8 años) y 4) la decisión de Banco de México de subir su tasa de referencia en 50 puntos base a 4.75 por ciento.

Al cierre del tercer trimestre, el peso acumuló una depreciación de 6.05 o 1.11 pesos, también ubicándose como la divisa más depreciada en la canasta de principales cruces. Es necesario recordar que al inicio del
trimestre, el peso se vio afectado por los resultados del referéndum de Reino Unido que se llevó a cabo en junio, evento que elevó la aversión al riesgo en los mercados financieros globales.

En esa ocasión, Banco de México también subió su tasa de referencia
en 50 puntos base al cierre de junio (el segundo incremento en el año).

En julio el peso se depreció 2.58 por ciento, seguido de una depreciación de 0.16 por ciento en agosto y 3.21 por ciento en septiembre.

En los primeros nueve meses del año, el peso muestra una depreciación de 12.66 por ciento o 2 pesos con 18 centavos, siendo la segunda divisa de mayores pérdidas entre los principales cruces, sólo por detrás de la libra esterlina que muestra una caída de 11.25 por ciento, ante un deterioro en sus expectativas de crecimiento a raíz del Brexit votado a mitad del año.

Para el caso del peso, las pérdidas en el año se deben a los bajos precios del petróleo y al efecto negativo que esto tiene sobre las finanzas públicas de México, a la especulación relacionada a la normalización de la política monetaria de Estados Unidos que eleva el riesgo de salidas de capitales y más recientemente al proceso electoral estadounidense, en donde el posible triunfo de Donald Trump pone en riesgo el crecimiento económico y la estabilidad financiera de México de los próximos años.

Durante octubre, se espera que el tipo de cambio enfrente presiones al
alza como consecuencia del proceso electoral en Estados Unidos, con la posibilidad de alcanzar nuevos máximos históricos. Siguiendo un canal de tendencia al alza observado desde la segunda mitad de 2014, el tipo de cambio podría subir al nivel de 21.00 pesos por dólar durante las semanas previas a las elecciones generales del 8 de noviembre.

* La autora es economista en Jefe de Grupo Financiero BASE y profesora de economía en el Tec de Monterrey.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.