Monterrey

Resumen financiero 2016

Opinión. El 2016 finalizó como un año lleno de episodios de alta volatilidad, aversión al riesgo e incertidumbre, los cuales ocasionaron aumentos en la demanda por activos refugio.
ENTORNO MACROECONÓMICO

GABRIELA SILLER
​gsiller@bancobase.com
05 enero 2017 9:51 Última actualización 05 enero 2017 9:55
Gabriela Siller

Gabriela Siller

El tipo de cambio cerró el último día hábil del 2016 en 20.6269 pesos por dólar, con el peso depreciándose 19.87 por ciento respecto al cierre de 2015 de 17.20 pesos por dólar.

En el año, el tipo de cambio alcanzó un mínimo de 17.05 pesos por dólar el 29 de abril y un máximo de 21.3897 pesos por dólar el 11 de noviembre, mostrando una volatilidad media de 16.7 por ciento y alcanzando en 18 días niveles máximos históricos. El 2016 fue el peor año para el peso, desde 1994, al depreciarse en un solo día 15 por
ciento.

A pesar de que se esperaba un año con una menor aversión al riesgo y un incremento más acelerado en la tasa de referencia de la Reserva Federal, el 2016 finalizó como un año lleno de episodios de alta volatilidad, aversión al riesgo e incertidumbre, los cuales ocasionaron
aumentos en la demanda por activos refugio. Ante esto, el oro terminó el 2016 con ganancias mostrando un incremento de 8.48 por ciento, cotizando en 1151.45 dólares por onza, alcanzando un máximo de mil 375.45 dólares por onza en el mes de julio y un mínimo de mil 061.42 dólares por onza durante enero.

Por su parte, dentro de los commodities agrícolas el maíz y el trigo
terminaron el 2016 extendiendo sus pérdidas anuales, ante un fuerte
desequilibrio en sus fundamentales, siendo éste su cuarto retroceso anual consecutivo.

El maíz finalizó el año cotizando en 3.52 dólares por bushel, lo cual
equivale a un retroceso de 1.88 por ciento, alcanzando un máximo de
4.39 dólares por bushel en el mes de junio y un mínimo de 3.01 dólares
por bushel durante agosto. Por su parte, el trigo terminó con un retroceso anual de 13.19 por ciento, cotizando en 4.08 dólares por
bushel, alcanzando un máximo de 5.24 dólares por bushel en el mes
de junio y un mínimo de 3.59 dólares por bushel durante agosto.

Cabe destacar que el 2016 el precio de los commodities agrícolas estuvo principalmente determinado por las condiciones climatológicas a nivel mundial, ya que estas afectan directamente los fundamentales de oferta. Asimismo, la incertidumbre en torno al crecimiento económico mundial, así como los episodios de alta volatilidad y aversión al riesgo ocasionados por el debilitamiento económico de China y las expectativas sobre la tasa de fondos federales de Estados Unidos, propiciaron fluctuaciones en precios.

Ante mayores expectativas de inflación el próximo año, los Bancos
Centrales de México y Estados Unidos optaron por políticas monetarias
menos acomodaticias que ocasionaron el desplazamiento hacia arriba
en todos los plazos de la curva de las tasas de rendimientos de los bonos, comparado con el cierre de 2015.

La tasa de rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años tocó un mínimo de 1.32 por ciento el 6 de julio y un máximo de 2.64 por ciento el 15 de diciembre. Al cierre de 2016 se ubicó en 2.44 por ciento, un incremento de 17 puntos base con respecto al cierre de 2015.

En México, la tasa de rendimiento de los bonos M a 10 años tocó un
mínimo de 5.76 por ciento el 7 de septiembre y un máximo de 7.63 por ciento el 28 de diciembre. Al cierre de 2016 se ubicó en 7.44 por ciento, con un incremento de 116 puntos base con respecto al cierre de 2015.

* La autora es economista en Jefe de Grupo Financiero BASE y profesora de economía en el Tec de Monterrey.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.