Monterrey

Resumen de noviembre

Opinión. Se espera que la confianza del consumidor continúe deteriorándose al cierre del año y durante 2017. 
ENTORNO MACROECONÓMICO

GABRIELA SILLER
​gsiller@bancobase.com
01 diciembre 2016 11:9 Última actualización 01 diciembre 2016 11:9
Gabriela Siller

Gabriela Siller

Noviembre marcó un antes y un después para la paridad peso-dólar. El
triunfo del Partido Republicano en las elecciones generales de Estados Unidos, con Donald Trump como el nuevo Presidente electo y consiguiendo además el control en ambas cámaras del Congreso, abrió la posibilidad de una renegociación del TLCAN durante su administración, poniendo a su vez en duda el futuro de las exportaciones de México, de las cuales el 81 por ciento se dirigen a Estados Unidos.

Aunque todavía es muy temprano para conocer con certeza cuál será
el camino que seguirá la nueva administración en Estados Unidos, la
incertidumbre guiada por las promesas de un mayor gasto público, una
desregulación del sistema financiero y medidas comerciales proteccionistas, ya han tenido un impacto sobre los mercados financieros a través del canal de las expectativas. En el mercado de capitales, los índices en Estados Unidos alcanzaron nuevos máximos históricos, con el S&P 500 avanzando 3.42 por ciento en el mes. Tan solo el índice de acciones del sector financiero avanzó más de 13.67
por ciento al cierre de noviembre.

En el mercado de dinero, la tasa de rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años mostró un incremento de 55 puntos base durante noviembre, tocando un máximo de 2.41 por ciento. El desplazamiento al alza de las tasas de interés relacionado a mayores expectativas de inflación también fortaleció al dólar estadounidense, que durante noviembre ha ganado frente a la mayoría de los principales cruces.

El yen japonés acumuló una depreciación de 9.10 por ciento durante el
mes, cotizando en 114.37 yenes por dólar, mientras el euro pierde 3.46
por ciento al cotizar en 1.0613 dólares por euro y el franco suizo se depreció 2.77 por ciento, ubicándose en 1.0164 francos por dólar. Es necesario recordar que los Bancos Centrales a cargo de estas divisas planean seguir implementando medidas altamente acomodaticias, con el objetivo de impulsar la inflación de Japón, la Eurozona, así como evitar las apreciaciones especulativas del franco para evitar procesos
deflacionarios en Suiza.

Los efectos en contra del peso han sido dobles. Por un lado está la expectativa de mayores tasas de interés en Estados Unidos, ante la posibilidad de que la inflación crezca a un ritmo más acelerado, acentuando el riesgo de salidas de capitales. A esto se suman las
propuestas proteccionistas que se han enfocado principalmente en contra de China y México. Después de alcanzar un máximo histórico de 21.3897 pesos por dólar, el peso cerró noviembre con una depreciación de 9.08 por ciento o 171 centavos, cotizando cerca de
20.57 pesos por dólar. Con el objetivo de mantener el anclaje de las expectativas de inflación, este mes Banco de México decidió subir su tasa de referencia en 50 puntos base a 5.25 por ciento, acumulando un incremento de 200 puntos base en lo que va del año.

También la economía real está en riesgo. Las expectativas negativas de crecimiento tienden a afectar las decisiones de consumo e inversión, lo cual se traduce en un menor crecimiento económico a futuro. En su
reporte trimestral de inflación, Banco de México recortó su previsión de
crecimiento para 2016 de un rango entre 1.7 - 2.5 por ciento a un rango
entre 1.8 - 2.3 por ciento, mientras que para 2017 el rango de crecimiento fue revisado de entre 2 - 3 por ciento a uno entre 1.5 - 2.5 por ciento.

Tan sólo en los últimos 12 meses hasta octubre, los riesgos del exterior,
la depreciación de la moneda nacional y la tendencia al alza de la inflación, han deteriorado la confianza del consumidor. El índice de confianza del consumidor muestra un retroceso de 6.89 por ciento, colocándose en 84.9 puntos en octubre. Si se toma en cuenta solamente la pregunta sobre la condición económica esperada del país dentro de 12 meses (en relación a la situación actual), el índice muestra
un retroceso de 13.9 por ciento, ubicándose en 75.9 puntos, manteniéndose durante los últimos cuatro meses en niveles más bajos que lo observado durante la crisis de 2009.

Se espera que la confianza del consumidor continúe deteriorándose al
cierre del año y durante 2017. Algo similar ocurre con el indicador de
confianza empresarial del sector manufacturero, que en los últimos 12
meses a octubre, muestra un retroceso de 3.4 por ciento.

Este año todavía falta que la Fed suba su tasa de referencia el 14 de diciembre, probablemente en 25 puntos base. Se espera que esto esté seguido de un incremento adicional de al menos 25 puntos base por parte de Banco de México el día 15 de diciembre, lo que colocaría a la tasa objetivo en un nivel de 5.5 por ciento. Durante diciembre, el tipo de cambio podría volver a enfrentar presiones al alza por arriba de 21 pesos por dólar, ya que la baja liquidez que caracteriza las últimas
sesiones del año a la par de episodios especulativos, tiende a exagerar
los movimientos del tipo de cambio.

* La autora es economista en Jefe de Grupo Financiero BASE y profesora de economía en el Tec de Monterrey.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.