Monterrey

Registra pobre crecimiento el PIB

OPINIÓN. Entre los sectores que mostraron mayores crecimientos en el tercer trimestre se encuentran la confección de prendas de vestir, con una tasa de 10.4 por ciento, la fabricación de productos de vidrio (14.8 por ciento), fabricación de maquinaria y equipo para la industria (16.0 por ciento) y la fabricación de equipo de comunicación (22.6 por ciento).
Césareo Gámez
03 diciembre 2015 17:52 Última actualización 04 diciembre 2015 4:55
Manufactura. (Bloomberg)

Manufactura. (Bloomberg)

El producto interno bruto (PIB) de México creció a una tasa anual de 2.6 por ciento en el tercer trimestre de 2015, de acuerdo con información proporcionada por el INEGI. Con esto, el crecimiento promedio en los once trimestres de mandato del Presidente Enrique Peña Nieto se ubicó en 2.0 puntos porcentuales, a todas luces insuficiente para satisfacer los requerimientos de la población mexicana.
Recientemente se han ventilado comentarios cuestionando las cifras de crecimiento del PIB que elabora el INEGI, principalmente por parte de la Secretaría de Hacienda y el Servicio de Administración Tributaria (SAT). Las críticas se centran en que las cifras de crecimiento no coinciden con algunos otros indicadores producidos por estas dependencias.

Dado que el periodo del actual director del INEGI, el Dr. Eduardo Sojo, está por concluir, estas críticas podrían ejercer presión sobre su sustituto al frente del organismo, buscando la designación de una persona más “favorable” a las posturas de estas instituciones.

Sería una lástima que el INEGI dejara de llevar a cabo las tareas que ha desempeñado en los últimos años para convertirse en una institución que produzca cifras “sobre pedido” para ajustarse a las versiones oficiales.

Volviendo al tema del crecimiento, como en todos los casos, la cifra del PIB esconde fuertes diferencias entre los diversos sectores. Entre los sectores que mostraron mayores crecimientos en el tercer trimestre se encuentran la confección de prendas de vestir, con una tasa de 10.4 por ciento, la fabricación de productos de vidrio (14.8 por ciento), fabricación de maquinaria y equipo para la industria (16.0 por ciento) y la fabricación de equipo de comunicación (22.6 por ciento).

En el sector terciario destacan el transporte aéreo, con una tasa de 18.6 por ciento, los servicios de hotelería (6.4 por ciento) y de restaurantes, con un crecimiento de 7.8 puntos porcentuales en el periodo de referencia.

Por otro lado, hubo sectores que registraron tasa de crecimiento negativas, entre los que destacan la fabricación de productos derivados del petróleo, que registró una tasa de -8.7 por ciento, la industria del hierro y acero (-5.0 por ciento), la fabricación de motores de combustión interna (-9.4 por ciento) y la edición de periódicos y revistas, que registró una tasa de -5.2 puntos porcentuales en el tercer trimestre.

Crece economía de Nuevo León

La economía de Nuevo León sigue mostrando señales de dinamismo.

El Indicador Trimestral de Actividad Económica Estatal (ITAEE) correspondiente a nuestra entidad mostró un crecimiento de 4.4 por ciento en el segundo trimestre del año, el doble de la tasa registrada en nivel nacional.

El crecimiento más fuerte se registró en el sector secundario, que incluye la actividad industrial en sus diferentes manifestaciones, con una tasa de 4.9 por ciento, mientras que el sector terciario se incrementó en 4.4 puntos porcentuales.

Los indicadores de producción industrial en el estado también muestran señales positivas. Entre enero y julio la producción industrial en su conjunto se incrementó 5.8 por ciento, destacando la industria de la construcción con un crecimiento de 19.0 puntos porcentuales.

Otro indicador importante es el referente al empleo. En número de asegurados al IMSS en Nuevo León llegó a un millón 446 mil en octubre, lo que representa un incremento de 85 mil plazas en lo que va del año.

El crecimiento de la economía mexicana en la primera mitad de la administración del Presidente Peña Nieto ha sido decepcionante. A pesar de las esperanzas puestas en el efecto de las reformas estructurales llevadas a cabo por la actual administración, esto no se ha reflejado en los datos duros de la actividad económica.

Este es el principal reto para el resto del sexenio, encontrar y poner en práctica medidas de política económica que se reflejen en el mercado interno, el empleo, los ingresos de la población y los niveles de bienestar, que según los entendidos, es el objetivo final de todo sistema económico.

Eso sería una solución viable, y no buscar “soluciones” mágicas en el manejo y la manipulación de las estadísticas oficiales.

*El autor es economista de la UANL, con Doctorado en la Escuela de Graduados de Administración y Dirección de Empresas (EGADE) del ITESM. Es profesor de la Facultad de Economía de la UANL y miembro del SNI-Conacyt.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.