Monterrey

Reforma educativa como palanca del desarrollo

OPINIÓN. Una de las reformas más importantes aprobadas recientemente es la reforma educativa. Para la Federación no fue fácil conseguir el consenso necesario para aprobar esta reforma, pero el gran reto que se tiene por delante es que pueda ser implementada y respetada en todos los rincones de México.
Rodolfo Gómez Acosta
02 diciembre 2015 20:34 Última actualización 03 diciembre 2015 4:50
Etiquetas
PRD en el Senado piden transparencia en la reforma educativa. (Archivo/Cuartoscuro)

PRD en el Senado piden transparencia en la reforma educativa. (Archivo/Cuartoscuro)

En los últimos años, el crecimiento de la mayoría de los países no se ha dado con el dinamismo óptimo esperado y nuestra nación no ha sido la excepción. Lejos ha quedado la época del milagro mexicano cuando la economía de nuestro país estaba envuelta en un espiral de crecimiento y desarrollo económico.

Después de esta época hemos tenido periodos de impacto importante en nuestra economía, pero no hemos logrado alcanzar el nivel de desarrollo deseado.

Una de las principales razones es que nuestra nación se dedicó a atender las crisis económicas del momento y planear, pero a mediano plazo. Esto cambió cuando se consiguió el consenso para llevar a cabo las reformas estructurales de los últimos años.

México ha comenzado a ser un país con visión, que planea y trabaja en metas de largo plazo, pero con acciones contantes que permitirán elevar el desarrollo de nuestro país de forma sostenible.

Una de las reformas más importantes aprobadas recientemente es la reforma educativa. Para la Federación no fue fácil conseguir el consenso necesario para aprobar esta reforma, pero el gran reto que se tiene por delante es que pueda ser implementada y respetada en todos los rincones de México.

Para que esto se logre, es necesario que la población pueda entender la importancia de que el sistema educativo evolucione. Todos los cambios que trae consigo esta reforma tienen el objetivo de elevar la calidad de la educación en nuestro país y aunque en un principio sean difíciles de aceptar por algunos grupos, es necesario pasar por un proceso de adaptación para poder alcanzar las metas planteadas.

Las costumbres de muchas regiones de nuestra nación dificultan la adopción de nuevas prácticas en materia educativa, pero de no lograrse estos cambios seguiremos siendo un país del Siglo XX.

Los cambios que contiene la reforma educativa, incluida la evaluación docente, buscan sembrar los cimientos necesarios para alcanzar un desarrollo económico y social perdurable.

El lento crecimiento que se ha vivido a nivel internacional hace que cobre relevancia la implementación de las reformas en México, las cuales buscan mejorar el escenario económico de nuestro país. La reforma educativa es una palanca para el desarrollo económico de nuestra nación.

Si seguimos utilizando los mismos métodos de enseñanza corremos el riesgo de estancarnos en una época y dejar de ser partícipes del desarrollo.

Por el contrario, al aceptar el compromiso de reformar nuestro sistema educativo nos preparamos para no solo ser partícipes del desarrollo, sino aspirar a ser el referente internacional en calidad educativa. México es un país que se merece planear en grande.

*El autor es abogado por la Facultad Libre de Derecho de Monterrey y Maestro en Derecho Financiero Internacional por Boston University. Su carrera profesional se ha enfocado al ámbito financiero y legal, ocupando puestos en diferentes entidades públicas.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.