Monterrey

Ramen: La sopa de esta temporada

Pork belly, huevo cocido y un caldo de soya que no puedes dejar de sorber se convertirán en tu comida favorita esta temporada. Se trata de la comida que tienes que probar antes de pasar el año.
Héctor López
04 diciembre 2014 21:42 Última actualización 05 diciembre 2014 5:0
Ramen. (El Financiero)

Ramen. (El Financiero)

MONTERREY.- Pork belly, huevo cocido y un caldo de soya que no puedes dejar de sorber se convertirán en tu comida favorita en esta temporada.

Es la comida que tienes que probar antes de pasar el año, y no miento cuando digo: no dejar pasar el año.

El Ramen es de las sopas más icónicas en Japón y es toda una cultura. Si bien, en Monterrey la única sopa que comemos son los frijoles a la charra y la sopa de tomate rostizado Campbell´s, ya existen opciones donde puedes encontrar un buen plato de ramen en la ciudad para reconfortar el cuerpo frio.

El Ramen fue llevado a Japón en el siglo XIX por comerciantes chinos, empezó como una comida de la clase trabajadora, pero ahora es el platillo más representativo de Japón. Lo más memorable: sus ingredientes, proceso y sabor.

Todo empieza con el dashi (caldo), es lo más importante y tardado pero le da una intensidad increíble de sabor al plato. El más tradicional es el de soya, también llamado Shoyu; sí, los nombres son algo complicados pero una vez dominados se vuelven fáciles a la hora de pedirlos en el restaurante.

El caldo tiene costillas de cerdo, pollo y kombu, esta alga marina que evoca un sabor a mar y está sutilmente salado.

El segundo ingrediente más importante es el kakuni, o el cerdo en rollo. Se usa la panza o el pork belly que tiene una cantidad considerable de grasa, pero sabe a gloria cuando lo pruebas con el caldo y los fideos. Primero lo sellan y lo terminan en el horno. Te lo sirven cortado en rodajas y son rebanadas delgadas.

Los fideos son de harina, delgados y largos. El Ramen se come con palillos y es inevitable no hacer sonido al sorber estos fideos largos. Sí, terminas un poco salpicado pero vale la pena.

La variedad de acompañantes que puede llevar es grande. Huevo cocido con la yema cremosa, cebolla fresca picada, bonito seco y en lajas, elote amarillo y el mejor: una rebanada de mantequilla encima del caldo. En Estados Unidos hay lugares donde los mariscos y los vegetales son la porción principal del plato.

¿Maridaje? Sake. Y si esta frío mejor. Acompáñalo también con una English Brown Ale o si te gusta el vino, con un chardonnay seco.