Monterrey

Pymes y finanzas, prioridades para nuevo gobierno

Jesús Cantú Escalante, director de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey, consideró que entre los retos principales que tendrá el próximo gobierno de Nuevo León está el incentivar el crecimiento de las pequeñas y medianas empresas de la entidad.
Daniel Anguiano
04 junio 2015 21:23 Última actualización 05 junio 2015 7:21
Pymes NL. (El Financiero)

Debe fomentar la formación de cadenas de valor con estas empresas. (El Financiero)

MONTERREY.- Entre los retos principales que tendrá el próximo gobierno del Estado de Nuevo León, está el incentivar el crecimiento de las pequeñas y medianas empresas de la entidad, dado que éstas son las que más empleos generan, comentó Jesús Cantú Escalante, Director de la Escuela de Gobierno y Transformación Pública del Tecnológico de Monterrey.

Esto, porque impulsar a estas empresas contribuiría a la generación de puestos de trabajo y en consecuencia beneficiaría a la población y ayudaría al abatimiento de la pobreza.

Nuevo León es uno de los estados más desiguales, si bien no tenemos núcleos de población muy grandes con pobreza extrema, sí tenemos problemas de desigualdad importantes, con los cuales habría que tener cuidado”, dijo.

Cantú Escalante comentó que no sólo se trata de que se promueva la llegada de las grandes empresas extranjeras, sino de ver también cómo estas pueden convertirse en un impulso para las locales y crear cadenas de valor.

Si seguimos pensando que la atracción de la gran inversión extranjera va a ser la solución de nuestros problemas, y en realidad las posibilidades de ampliar nuestro mercado interno y las posibilidades de tener una economía sostenible, está en las pequeñas y medianas empresas, que es donde está la mayor fuente de generación”, añadió.

SANEAMIENTO DE FINANZAS PÚBLICAS

Sin embargo, el reto principal del próximo gobierno está en el saneamiento de las finanzas públicas, dado que sin recursos es complicada la operación, señaló Cantú Escalante.

“El principal reto son las finanzas públicas, porque sin recursos, cómo está ahorita el Estado, pues es muy difícil hacer algo, porque gran parte del presupuesto ya está comprometido, eso es una realidad y dificulta mucho el ejercicio gubernamental, ese es un primer gran reto”, indicó.

Por su parte, Gabriela Siller Pagaza, economista en Jefe de Grupo Financiero BASE, señaló que el nuevo Gobernador deberá hacer frente a diversas cuestiones económicas de relevancia estatal una vez tome posesión de su cargo y de inicio a sus actividades.

“Los niveles de la deuda, una posible caída en las participaciones federales, probables ajustes a la baja del gasto público, entre otros aspectos, se perfilan como los que más requerirán la atención del futuro gobernante”, indicó.

El porcentaje de la deuda estatal respecto a los ingresos de la entidad se colocó al terminar el 2014 en 102.8 por ciento, con una deuda percápita aproximada de 12 mil 180.26 pesos.

“En otras palabras, el estado debe más de lo que ingresa, por lo cual la futura administración requerirá disminuir dichas obligaciones si decide mantener el gasto al mismo nivel, lo cual podría lograrse por medio de negociaciones con los acreedores, aumentar la recaudación estatal o bien, adquirir más deuda para solventar el diferencial existente”, agregó.

Cantú Escalante mencionó que no obstante que la crisis de seguridad de 2010 y 2011 se superó, aún no se cuentan con indicadores de seguridad que revelen que las acciones en esta materia son suficientes, por lo cual, esto se convierte en otro de los retos para cualquier gobierno entrante.

Por otro lado, Sandrine Molinard, Directora del Consejo Cívico de las Instituciones de Nuevo León (Ccinlac), comentó que el reto fundamental para la administración siguiente será el de recuperar la confianza de los ciudadanos.

“El principal tema es la recuperación de la confianza, hay una manifestación de un hartazgo donde el ciudadano desconfía de los políticos, de este político que milita en un partido y se está haciendo un llamado de la ciudadanía a un cambio”, dijo.

Añadió que también debe ponerse especial atención en los temas de fiscalización, área en la que lo mejor sería que hubiera mayor apertura y una participación ciudadana directa.

“Hay un tema crucial que no se está abriendo al diálogo de la ciudadanía, es el tema de fiscalización, hicimos una serie de propuestas en el rol de la Auditoría Superior del Estado y las entregamos al Congreso y ni siquiera se pasaron a discusión en comisiones”.

“Hay que generar mecanismos que nos permitan tomar decisiones conjuntas, y que el ciudadano tenga la certeza que la decisión que se tomó fue la mejor, económicamente, socialmente para cualquier tipo de política pública”, añadió Molinard.