Monterrey

Puede México renegociar el TLCAN con éxito: IMEF

Señalan que al país le convendría negociar con Canadá y EU por separado.
Esther Herrera
eherrera@elfinnaciero.com.mx
24 abril 2017 19:22 Última actualización 24 abril 2017 23:27
VENTAJA.  Deben EU, Canadá y México consolidar el músculo que han logrado  con el TLCAN. (Cortesía)

(Foto Sonia Coronado)

México tiene muchas posibilidades de concretar una renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) en buenos términos, dijo Luis García Peña, coordinador del foro internacional del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF), capítulo Monterrey.

Dijo que en un ejercicio se elaboraron cinco escenarios sobre el futuro del TLCAN, de los cuales dos vislumbran para México un buen desenlace e incluso la renegociación del tratado se concretaría en buenos términos.

García Peña mencionó que el primer escenario sería donde no sucede nada; el tratado seguiría igual, y por ende el crecimiento de la economía mexicana seguiría con la inercia que ha mostrado.

El segundo plantea una serie de ajustes comerciales que traería restricción a las exportaciones mexicanas a Estados Unidos, el impacto de esto sería negativo, con una caída del cinco por ciento en las exportaciones a este país y una erosión al PIB en una proporción de uno por ciento.

Un tercer escenario contempla la aplicación del impuesto fronterizo entre el 20 y el 35 por ciento, medida con la cual Trump compensaría la reducción que está planteando con el impuesto corporativo, ya que este gravamen no es un tema fácil hacia el interior del vecino del norte.

El efecto de esto ocasionaría una caída del 10 por ciento de las exportaciones mexicanas a Estados Unidos, según estimaciones elaboradas por la calificadora Moody’s.

Lo anterior lesionaría la perspectiva de crecimiento de la economía mexicana.

En un cuarto escenario, García Peña plantea la desaparición del TLCAN, algo muy poco probable que ocurriera, pero de cristalizarse registraría una recesión y una caída del 25 por ciento de las exportaciones mexicanas a la Unión Americana.

El quinto escenario se considera el más viable, ya que se plantea una modernización del TLCAN.

“Se recomienda aprovecharlo para incluir a sectores que han quedado fuera como energía. Este es un buen momento para darle una buena revisada al tratado y para que se haga una profunda tarea de inclusión.
Estados como Chiapas y sectores productivos (agricultura), a fin de que se beneficien con el TLCAN”, indicó.

En entrevista con EL FINANCIERO, García Peña dijo que México cuenta con un buen equipo de negociadores y un sector empresarial muy involucrado para generar propuestas positivas.

Si bien es cierto que hay un discurso de Donald Trump anti-tratado, se prevé que éste poco a poco cambie ante la presión que ejerce el sector empresarial hacia los diferentes agentes e instancias de influencia en Estados Unidos.

También empieza a producirse la idea de que a México le convendría buscar negociar con Canadá y con Estados Unidos de manera separada, a fin de alcanzar mejores términos para el país, pero esto está como uno de los posibles escenarios, añadió García Peña.

Dijo que en los primeros 100 días del gobierno de Trump se ha visto una volatilidad emocional y falta de credibilidad de lo que dice y se hace.

“Estamos viendo que la dinámica de la relación de negocios y estructuras de gobierno están contrapesando al Presidente y estamos viendo también su frustración hacia lo que está llevando a cabo”, indicó.

Consideran que para México, es un buen momento para abrir el tratado y modernizarlo, llevarlo a una etapa donde el país pueda insertar a estados del sur y sectores que quedaron fuera cuando se negoció en la década de los noventa, agregó.

El coordinador del foro internacional Imef 2017 también señaló que para Luis Videgaray, Secretario de Relaciones Exteriores, es la oportunidad que tiene para volver a encender la vela política rumbo al 2018.

Consideró primordial que el TLCAN se convierta en un vehículo de estrategia geopolítica que permita a las tres naciones consolidar el músculo que entre Canadá, Estados Unidos y México han construido como uno de los bloques más poderosos del mundo.