Monterrey

Propósito de año nuevo:
Organiza y controla tu empresa

Opinión. A la par de atender los controles internos, es necesario revisar si la organización de la empresa es la adecuada para responder a los retos y a las oportunidades.
OPINIÓN ACADÉMICA
TECNOLÓGICO DE MONTERREY

GABY FARÍAS
​farias@itesm.mx
09 enero 2017 9:48 Última actualización 09 enero 2017 9:52
empresas

empresas

El inicio de un nuevo año siempre nos plantea retos y oportunidades.
Ante la realidad en el incremento de los precios de la gasolina, la electricidad y otros insumos básicos en México, así como las perspectivas económicas de esta nueva era de incertidumbre en la política comercial de los Estados Unidos, podemos tomar una posición pesimista o bien, ser optimistas y proactivos y tomar literalmente el control de la empresa.

Por lo general, cuando una empresa experimenta períodos de crecimiento y abundancia, no se pone atención en el control interno. Al fin y al cabo, hay recursos para gastar e invertir y las proyecciones son siempre favorables. Los controles se perciben como burocracia y pérdida de tiempo en aprovechar las oportunidades de negocio. Sin embargo, cuando se avecinan períodos de prudencia y austeridad, las
empresas toman el camino fácil de recortar gastos e inversiones que anteriormente habían autorizado quizás sin pensar, quizás sin controlar, con los consiguientes costos asociados de desinversión, indemnización
y cancelaciones.

Siempre es un buen momento para reconsiderar la organización y el control interno como procesos básicos para asegurar la eficiencia y efectividad en las operaciones de la empresa, y salvaguardar sus activos en los momentos de crisis. Por eso, en este 2017 un buen propósito es organizar y controlar.

Para organizar es importante tomar en cuenta la visión, los valores, las iniciativas estratégicas y los procesos que las harán realidad. Tomar el pulso de la cultura en la organización, la forma en que se hacen las cosas de manera cotidiana, las creencias, las normas que guían el comportamiento de las personas ante la ausencia de regulaciones explícitas. Ante la situación actual ¿existe una conciencia de los riesgos
y las oportunidades?, la organización actual, ¿favorece enfrentarlos y actuar en consecuencia?

Un sistema de control interno parte de una adecuada evaluación de riesgos estratégicos y de operación, que permita a los directivos tomar conciencia de los obstáculos que pueden enfrentar en el logro de los objetivos de la empresa, así como evaluar su nivel de impacto y probabilidad de ocurrencia. Los riesgos pueden identificarse en alguna
de las categorías siguientes: estratégicos, de cumplimiento, de reportes financieros, de procesos o transaccionales, de personas y financieros. Los riesgos estratégicos son los que pueden tener un mayor impacto en la creación de valor de la empresa y amenazar su permanencia,
mientras que los riesgos transaccionales son de menor impacto para la creación de valor, pero ocasionan un deterioro en la liquidez, que puede convertirse en un problema mayor.

Una vez identificados los riesgos, es necesario definir la respuesta ante el riesgo, ya sea evitarlo, reducirlo, compartirlo o aceptarlo. Aceptar el riesgo implica reconocerlo y actuar en consecuencia, asumiendo una
postura creativa e innovadora para encontrar la oportunidad como contraparte del riesgo. Si se decide reducirlo, será necesario establecer acciones para reducir su impacto o probabilidad de ocurrencia, como por ejemplo, controles internos, ya sea de autorización, de revisión
independiente, de salvaguarda, de documentación o de segregación
de funciones.

A la par de atender los controles internos, es necesario revisar si la organización de la empresa es la adecuada para responder a los retos y a las oportunidades. Si las líneas de autoridad, responsabilidad y ejecución están claramente definidas para decidir y actuar ante los riesgos y las oportunidades. Es bien sabido que ambiciosos planes y proyectos fracasan en la implementación, en la acción, a la hora de llevarlos a la realidad. La organización y el control interno permiten operar de forma eficiente y efectiva, los planes y proyectos, en un ambiente de acción y monitoreo.

Ante la incertidumbre y las perspectivas económicas, empresarios y directivos pueden elegir ser proactivos e identificar aquellos eventos y circunstancias que se encuentran en su ámbito de control y en su ámbito de influencia. Organizar y controlar para incrementar el valor de la organización, y quizás, ¿Por qué no? transformar los riesgos en oportunidades de desarrollo y crecimiento.

* La autora es la Directora del Departamento Académico de Contabilidad y Finanzas del Campus Monterrey. 

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.