Presupuestos en medios de comunicación
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Presupuestos en medios de comunicación

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Presupuestos en medios de comunicación

La diferencia entre la iniciativa privada y la pública es que la rentabilidad privada es en pesos, en la pública en satisfacción del cliente.

Opinión MTY La Propia Política Sara Lozano
10/10/2018
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La Propia Política Sara Lozano Fuente: Cortesía

Si bien el tema de “presupuestos” puede ser muy complejo, también habría que invertir tiempo a una reflexión, que no llega a análisis, pero podría propiciar alguno. A fin de cuentas participar #SeryHacerCiudadanía, también es matizar los encabezados estridentes para que no desinformen tanto y a tanta gente.

Los presupuestos que se presentarán al Congreso del estado este mes serán muy altos -atiborrados de ceros a la derecha-. Esta es una buena noticia, significa que Nuevo León tiene con qué, es un estado rico que genera riqueza, aporta ingresos a la federación y es sujeto de crédito.

Las instituciones estatales y municipales hacen su planeación anual y la presenta al Congreso local en forma de pesos y centavos. No van a ser cantidades bajas, no solo por la cantidad de personas que vivimos aquí ni por las complejidades propias del estado, esa variable la tienen todos los estados de todo el mundo. Es porque las autoridades en teoría están invirtiendo inteligencia, visión de estado y su vocación en hacer nuestra vida mejor.

A lo largo de la historia lo que ofende es el incumplimiento de este último supuesto. El montón de ceros no se ve en la calle, en los servicios, en la calidad de los espacios públicos, no se siente que los millones se conviertan en seguridad, justicia, certeza y comodidad. Mucho dinero se pierde en las ineficiencias de la planeacion y la operación, también hay fugas y robos descarados, pero esto tampoco es exclusivo de la función publica: “Negocio que no da para que roben, no es negocio” decía mi abuelo.

La diferencia entre la iniciativa privada y la pública es que la rentabilidad privada es en pesos, en la pública en satisfacción del cliente. La optimización de recursos para la IP se mide en ahorros cuidando la calidad. La función pública no está para ahorrar y caer en subejercicios del presupuesto, la optimización de recursos no es quitar ceros al presupuesto, sino en incrementar la satisfacción ciudadana.

Es así que bajar sueldos y asignar presupuestos raquíticos no va a mejorar el desempeño de las instituciones publicas, ni va a acabar con la corrupcion, quizá la incremente. La optimización de recursos no es mostrar que se gastó lo que se dijo que se iba a gastar, sino en cómo se dio seguridad, certeza y comodidad a la gente, a sus espacios públicos, cómo se agilizaron sus tramites, se taparon baches o se hicieron leyes que no tengan vericuetos y antinomias.

Medir el nivel de satisfacción debería ser el criterio de un presupuesto, la cantidad asignada suficiente para resolver problemas de la colonia, del municipio y del estado. Participar es analizar si el plan en desarrollo urbano resuelve los problemas de trafico, el drenaje está limpio, las campañas de sensibilización logran un cambio de actitud en la población objetivo, si la inversión esta presupuestada con los indicadores de efectividad correspondientes y si estos indicadores son los que realmente reflejarían una satisfacción ciudadana en la zona o en general.

Pelear los pesos para evitar un periodicazo es una dinámica nociva, una espiral negativa y rutinizada entre medios de comunicación y las instituciones públicas. Y como sociedad organizada habría que romper esta inútil dinámica. Si la sociedad organizada sabe de parques, hay que echarle ojo a los planes del municipio y del estado, si le interesa la salud, el transporte, la seguridad, las leyes o la contaminación, habrá que revisar esos planes y esas formas de medición. Un buen encabezado debería llamar a cuidar esta factibilidad de proyectos, porque tener un gobierno pobre no hace a una sociedad rica.

La autora es Consejera Electoral en el estado de Nuevo León y promotora del cambio cultural a través de la Educación Cívica y la Participación Ciudadana.

Opine usted: loalsara@yahoo.com

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.