Monterrey

Preguntas de año nuevo

OPINION. Hay que encarar y tener un año de éxitos personales, familiares y de todo México porque aquí vivimos.
WIKI-LÍTICO
MIGUEL
MORENO TRIPP
04 enero 2016 10:14 Última actualización 04 enero 2016 10:22
Miguel Moreno Tripp

Miguel Moreno Tripp

Normalmente en esta época corresponde el hacer nuestra lista de deseos de año nuevo esperando, como todos los años, que ahora sí se cumplan. Por mi parte, en vez de una lista de buenos deseos, me hago algunas preguntas que ojalá encontraran respuesta este año y lográramos cambiar a México para mejorar:
¿No podremos tener gobernantes capaces y con un honesto deseo de servir a la ciudadanía, a la ciudad, al estado y al país?.

¿No podremos superar la corrupción?, ¿realmente será parte de nuestra idiosincrasia?, ¿le seguiremos echando la culpa a los aztecas, los conquistadores, a la alineación de los planetas o afrontaremos la situación?, ¿Estamos conscientes de que para que haya un corrupto, hay un corruptor?.

¿Sentirán algo de remordimiento los políticos que abusivamente cobraron cientos de miles de pesos en aguinaldos?.

¿Sentirán algo cada vez que roban porque piensan que el pueblo está para atender sus necesidades y no al revés? (estas dos últimas preguntas no cuentan; su respuesta está fácil: les vale una pura y dos con sal porque robarán cada vez que puedan: “compadre, no me des, ponme donde haya”).

Podrán, o más bien la pregunta sería, ¿están los gobiernos capacitados para aplicar las mínimas reglas de eficiencia en el manejo de los recursos, para que encima de los impuestos que pagamos no nos endilguen más deuda?.

¿Se dan cuenta los mesías del daño que hacen al manipular al pueblo, no para que se desarrolle y crezca (la parte de reproducción sale muy bien) sino para que mansamente los sigan e idolatren –hay un mesías más abiertamente declarado que otros, pero no hay que confundirnos, vienen en distintos empaques con el mismo contenido-?.

¿Nos acordamos en esta época de la gente que ni a techo llegó para protegerse del frío, mucho menos una cena, ya no digamos de festejo, simplemente algo que cenar?, ¿Lo que hayamos hecho por ellos en ésta época, en los hechos, no actuamos como María Antonieta de Austria, esposa de Luis XVI y les dijimos (o dimos) “que coman pasteles” olvidándonos de ellos el resto del año?.

¿Con la creación de cuantas fuentes de trabajo productivo y bien remunerado vamos a cooperar cada uno de nosotros este año que viene? ¿Qué preferimos, que los mesías embauquen a la gente al prometer “fuentes de trabajo” con cargo al erario, o que nosotros lo hagamos productivamente, ciertamente no gracias a los políticos, sino a pesar de ellos?.

¿En la Ciudad de México que se dice de “vanguardia”, con “pensamiento de avanzada”, ya lograron erradicar la pobreza?, ¿No hay ni un niño en situación de calle? Ellos son invisibles. Sus habitantes ¿Ya tienen cubiertas las necesidades más básicas de la pirámide de Maslow?.

¿De verdad creen que la bandera del aumento al salario mínimo, ejemplo claro de manipulación, los llevará a la Presidencia?.

En la zona metropolitana de Monterrey, no sé si habrá dado cuenta que más y más migrantes se están quedando aquí ¿Qué vamos a hacer?¿ignorarlos hasta que el hambre los orille al delito o que los grupos criminales les apliquen la leva? ¿Cuántos días cree que aguanten sin comer? ¿Nos damos cuenta de que eso nos afectará tarde que temprano?.

¿Este año cumpliremos nuestras obligaciones como ciudadanos: pagar impuestos; acatar las leyes y reglamentos sin sentirnos “diferentes” y frívolamente decir “eso yo no…”(así, sin siquiera terminar la frase porque tontamente pensamos que está más “cool”); votar, en su caso y otra más que no aparece en los manuales de civismo: exigir a los gobernantes que cumplan a cabalidad sus obligaciones porque –causa y efecto- también nosotros cumplimos con lo que nos toca?.

Para responder a estas preguntas hay de dos sopas del recalentado de fin de año: o acabamos en la depresión total o encaramos las situaciones y las sacamos adelante. Está fácil: ¡desde luego que hay que encarar y tener un año de éxitos personales, familiares y de todo México porque aquí vivimos!.

* El autor es Doctor en Finanzas por la Universidad de Tulane; cuenta con la Maestría en Alta Dirección de Em- presas, en el IPADE. Se desempeñó como Director Gen- eral de entidades del área Internacional en Santander Serfin. Es Director del programa OneMBA y tiene su Despacho asociado con Crowe Howath para proporcio- nar asesoría en temas de Finanzas Corporativas.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.