Monterrey

Porque me lo merezco

OPINIÓN. ¿Qué hacen los criminales como para que “el pueblo” los defienda, los admire, les cante (los narco-corridos) y hasta enaltezca? Son criminales que asesinan de contado, de la forma más sanguinaria posible, o en abonos como los pagos, con dosis chiquitas de droga.
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Miguel Moreno Tripp
morenotrip@gmail.com.mx
31 julio 2017 9:37 Última actualización 31 julio 2017 9:37
Miguel Moreno Tripp, Doctor en Finanzas por la Universidad de Tulane.

Miguel Moreno Tripp, Doctor en Finanzas por la Universidad de Tulane.

En dias pasados, en su espacio televisivo de En Punto, Denise Maerker presentó un reportaje acerca del apoyo de la gente común a la delincuencia organizada. Mostró imágenes del sepelio del líder del Cártel de Tláhuac (no queda claro que pretenda lograr el Gobierno del ExDF al manejarse a base de eufemismos: “no hay cárteles” aún y cuando se necesitó del uso de tanquetas para lograr su captura o abatimiento; las inundaciones son “encharcamientos”; etc.) y “el pueblo” lo acompañaba como si fuera un ciudadano, no sólo de bien, sino todo un prócer.

En Puebla, famosa por ser la región del robo de combustible, “el pueblo” hizo que los militares se retiraran cuando los pescaron en flagrancia; en otra ocasión mandaron por delante a mujeres y niños disparando a los soldados detrás de esa “barrera”. No es un caso aislado, en otra región de cultivo de droga, los cobardes usaron (y que mal que se dejaron) a mujeres con palos como escudo. La captura de El Chapo generó marchas en su ciudad.

¿Qué hacen los criminales como para que “el pueblo” los defienda, los admire, les cante (los narco-corridos) y hasta enaltezca? Son criminales que asesinan de contado, de la forma más sanguinaria posible, o en abonos como los pagos, con dosis chiquitas de droga. Posiblemente la respuesta está en que regalan a diestra y siniestra, comprando a “El Pueblo” pero pude ser que haya más.

Hace unos pocos años El Norte publicó un reportaje sobre “Los Buchones” (llamados así porque cuando les pagan y van a los antros piden Buchanan’s -mal pronunciado-) y destacaba que veían la vida prefiriendo “vivir tres años como rey y no treinta años como buey”.

Por otro lado, vemos como el mundo da un giro hacia el populismo o lo que es lo mismo: “dame todo gratis y sin esfuerzo”. Simplemente porque me lo merezco. Y si viene un criminal o un rayito de esperanza (y la mayoría de las veces son uno mismo) que me va a dar las cosas peladitas y en la boca, pues que a gusto. No batallo.

Este comodino deseo y mentalidad egocéntrica no es privativo de niveles socioeconómicos bajos: a las nuevas generaciones desde niños se les inculca, aún en los mejores colegios. Una responsable de disciplina de uno de los esos colegios, contaba de una mama que fue a acusar a la maestra porque “no toma en cuenta el esfuerzo del niño”, aunque entregó la tarea dos semanas después de lo solicitado.

¿Cuántas veces no ha escuchado que hay que defender los derechos de “el pueblo”? Y ¿cuántas veces ha escuchado a algún líder mencionar que se necesitan cumplir con obligaciones?

Tiempos aquellos de John F Kennedy que arengaba a la multitud con “ask not what the country can do for you but what can you do for your country” Desgraciadamente por estos lados solo nos sale estirar la mano, y estaremos al servicio del que nos la llene.

El autor es Doctor en Finanzas por la Universidad de Tulane; cuenta con la Maestría en Alta Dirección de Empresas, en el IPADE. Se desempeñó como Director General de entidades del área Internacional en Santander Serfin. Es Director del programa OneMBA y tiene su Despacho asociado con Crowe Horwath para proporcionar asesoría en temas de Finanzas Corporativas.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.