Monterrey

¿Por qué Trump tiene tantos seguidores?

OPINIÓN. Existe una correlación entre el porcentaje de la población con estudios profesionales y las preferencias partidistas, siendo de -20.3 por ciento, indicando que el PVI crece a medida que el porcentaje de personas con estudios de profesional cae.
ENRORNO 
MACRO-
ECONÓMICO

GABRIELA
SILLER
09 junio 2016 9:29 Última actualización 09 junio 2016 9:39
Gabriela Siller

Gabriela Siller

La retórica de Trump ha tenido el efecto deseado sobre una mayoría republicana que comparte una historia y una coyuntura que no le ha favorecido, en comparación a otros sectores de la sociedad estadounidense. Haciendo uso del Cook Partisan Voting Index* (PVI) que mide en una escala numérica las preferencias partidistas de los 436 distritos electorales de Estados Unidos, a la par de las características que comparte la población de cada distrito, es posible ver porque el discurso de Trump ha tenido tanto éxito.

A pesar del corte conservador de la ideología del partido republicano, que históricamente se alinea con políticas que favorecen a grupos económicos de mayor poder adquisitivo, el 26.7 por ciento de la población de 25 años o más en distritos catalogados como republicanos (de acuerdo al PVI) cuentan con estudios profesionales, mientras que 30.2 por ciento de la población en distritos demócratas tienen ese grado de estudios. La mediana del ingreso anual por hogar también es mayor para distritos demócratas, ubicándose en 53 mil 128 dólares, en contraste con 51 mil 101 dólares en distritos republicanos.

También existe un claro sesgo en el empleo por sector. Sólo el 9.09 por ciento de los trabajadores en distritos demócratas laboran en el sector manufacturero, mientras que el 11.5 por ciento de la población empleada en distritos republicanos labora en el sector de manufactura, por lo cual el deterioro de las condiciones salariales asociadas a este grupo, coincide con una población de preferencias electorales republicanas.

No obstante, la tasa de desempleo en los distritos demócratas se ubica en 11.40 por ciento*, por arriba de la tasa de desempleo de distritos republicanos que se ubica en 9.65 por ciento, en parte debido a la mayor tasa de desempleo de la población afroamericana, que tiene un importante sesgo a favor del partido demócrata.

El sesgo en preferencias electorales se divide por grupos sociales, que en Estados Unidos también se identifican oficialmente por grupos raciales. Entre los distritos con más de 85 por ciento de la población blanca, el 79.5 por ciento muestran una tendencia republicana. En esta muestra, el PVI promedio es de 6.95 puntos (números positivos indican una preferencia republicana, la cual incrementa conforme más alto el número). Además, la preferencia republicana se incrementa en aquellos distritos mayoritariamente blancos con una tasa de desempleo superior a 11 por ciento, hasta 8.25 puntos. Por otro lado, para los distritos con población afroamericana superior a 20 por ciento, el PVI es de -8.93 puntos, indicando una fuerte preferencia por el Partido Demócrata.
Esta preferencia se incrementa a -22.5 puntos cuando la población afroamericana supera el 50 por ciento del distrito.

Una manera más sencilla de entender esta relación es a través de la correlación entre el PVI y el porcentaje de la población blanca de cada distrito, la cual es de 62.3 por ciento. Mientras tanto, la correlación entre el PVI y el porcentaje de la población afroamericana por distrito es de -41.5 por ciento.

También existe una correlación entre el porcentaje de la población con estudios profesionales y las preferencias partidistas, siendo de -20.3 por ciento, indicando que el PVI crece a medida que el porcentaje de personas con estudios de profesional cae. Por otro lado, un mayor grado de estudios, implica un PVI menor. Esta relación también es verdadera para la relación entre preferencias electorales y la mediana del ingreso anual en dólares, con una correlación de -2.51 por ciento.

Lo anterior muestra que las características del votante republicano, dada su mayor relación con la actividad manufacturera, su estructura de ingreso y su identidad racial, lo predisponen a un discurso nacionalista y a favor de una economía cerrada. La inconformidad queda reflejada en preferencias electorales extremas, los conservadores mayoritariamente blancos por una derecha con políticas anti-mercado. Mientras tanto, la población menos favorecida y las minorías, a la par de la población con estudios y favorecida, se encuentran a favor de políticas liberales con enfoque de mercado, representados por Clinton y Sanders.

El mercado está a la espera de que Trump sea designado oficialmente como el candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos en la convención republicana, la cual se llevara a cabo entre el 18 y 21 de julio. Antes de que se formalice la contienda electoral hacia las elecciones generales del 8 de noviembre, algunas encuestas ya muestran a Donald Trump en un empate frente a su probable principal contendiente, Hillary Clinton, lo cual incrementa la probabilidad de que gane las elecciones presidenciales de 2016.

* Economista en Jefe de Grupo Financiero BASE y profesora de economía en el Tec de Monterrey.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.