Monterrey

¿Por qué seguir diciendo sí a las Fibras?

OPINIÓN. Las Fibras son fideicomisos públicos, listados en la BMV y administrados por expertos, que mantienen propiedades en arrendamiento de distintas clases y que ofrecen retornos recurrentes a sus inversionistas.
Columnista invitado
CARLOS E ROUSSEAU
lectores@elfinanciero.com.mx
12 abril 2017 8:33 Última actualización 12 abril 2017 8:33

El ruido del factor Trump, las presiones inflacionarias y el aumento en las tasas de interés ha despertado algunas dudas acerca de la inversión en bienes raíces en general y en las Fibras en particular.

Como sabemos, las Fibras son fideicomisos públicos, listados en la BMV y administrados por expertos, que mantienen propiedades en arrendamiento de distintas clases (residencial, comercial, de oficinas, etc.) y que ofrecen retornos recurrentes a sus inversionistas.

Pese a la incertidumbre de los mercados, creemos que las Fibras se mantienen como excelentes vehículos de inversión por las siguientes razones.

Solidez
El sector inmobiliario es uno de los más lucrativos de México y su crecimiento ha sido constante en la historia y aún muy sonante en la actualidad. En 2016, el sector creció 17 por ciento y para el 2017 la Asociación Mexicana de Profesionales Inmobiliarios es optimista y pronostica un escenario similar. Vemos también un doble juego interesante con el tipo de cambio. Por un lado, los inmuebles dolarizados (industrial, oficinas, entre otros) blindan a los inversionistas nacionales ante la posible vulnerabilidad de la economía mexicana. Por otro, el tipo de cambio favorable al dólar atraerá la inversión extranjera.

Diversificación
Invertir en Fibras puede seguir la misma lógica de preferir los fondos indexados sobre las emisoras individuales. Invertir en un sólo bien raíz o compañía requiere de tiempo y expertise en la industria. En cambio, colocar nuestro dinero en un instrumento de portafolio diversificado (con decenas o centenas de activos distintos) significa descanso, pues no sólo nos blindamos contra el riesgo, sino que nos olvidamos de monitorear tan activamente nuestra inversión.

Además, la historia demuestra que el mercado inmobiliario no está directamente relacionado con los de acciones o bonos. Por lo tanto, añadir participación en Fibras enriquece aún más la diversidad en nuestro portafolio.

Liquidez y ganancia en el mercado
Además del reparto de sus utilidades, las Fibras hacen posible lo antes impensable en los bienes raíces: tener liquidez casi inmediata. La compraventa se realiza con un bróker en el mercado de valores, por lo que podemos liquidar nuestra posición y disponer de efectivo en caso de emergencia, o bien mantenerla hasta asegurar ganancia por la venta.

Confianza
Las Fibras son instrumentos regulados y auditados, y el ojo del gobierno garantiza cierto nivel de confianza. Los fideicomisos están obligados a transparentar sus estados de resultados, invertir en activos la mayoría del capital recabado y lo más importante: a repartir el 95 por ciento de sus utilidades entre sus inversionistas.

Accesibilidad
Con menos de 50 pesos podemos participar en desarrollos tan diversos como lejanos. Para darnos una idea, Fibra Uno, uno de los fideicomisos más populares del país, integra más de 7 millones de metros cuadrados rentables en más de 500 propiedades en todo México, y sin embargo la adquisición de uno de sus certificados está a un solo clic de distancia.

Si bien existe una sensación de cautela en el ambiente, lo cierto es que los mexicanos estiman a los bienes raíces como su inversión favorita y este sector les ha respondido siempre con excelentes rendimientos. Las bondades de las Fibras son un ingrediente más para continuar y ampliar esta preferencia entre los inversionistas.

El autor es socio fundador y CEO de Orange Investments.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.