Monterrey

¿Por qué se sigue depreciando el peso?

OPINIÓN. Podría decirse que las depreciaciones se deben a la mayor cautela por el próximo inicio de la renegociación del TLCAN.
ENTORNO MACROECONÓMICO
Gabriela Siller
gsiller@bancobase.com
10 agosto 2017 10:43 Última actualización 10 agosto 2017 10:43
Gabriela Siller, economista.

Gabriela Siller, economista.

Esta es la tercera semana consecutiva que el peso muestra pérdidas, acumulando una caída de 1.82 por ciento o 32 centavos, luego de tocar un mínimo en el año de 17.45 pesos por dólar a mediados de julio.

¿Cuáles son los motivos detrás de la depreciación del peso en las últimas tres semanas?

Podría decirse que las depreciaciones se deben a la mayor cautela por el próximo inicio de la renegociación del TLCAN. De hecho, fue el 17 de julio cuando el peso comenzó a perder terreno paulatinamente después de que la Oficina del Representante de Comercio de Estados Unidos publicó el resumen de sus objetivos para el inicio de la renegociación del TLCAN.

Aunque no es clara la manera en que Estados Unidos buscará reducir su déficit comercial a través de modificaciones a la legislación comercial, sí existen puntos en donde podría haber conflicto entre los tres países, como la intención de eliminar el capítulo 19 que contempla mecanismos de defensa cuando un país aplica medidas antidumping.

Por otro lado, se publicaron buenos indicadores económicos para Estados Unidos, como el crecimiento trimestral anualizado de 2.6 por ciento durante el segundo trimestre, debido principalmente a la expansión del consumo y de la inversión. Asimismo, durante julio la nómina no agrícola de ese país mostró la creación de 209 mil nuevos empleos, superando por mucho las expectativas del mercado. Los mejores indicadores económicos se traducen para los inversionistas en una mayor probabilidad de que la Fed suba su tasa antes de que finalice el año, lo cual favorece al dólar.

A pesar de las depreciaciones del peso el panorama no es negativo para México, sólo que el peso al ser una divisa de libre flotación “sufre” de los acontecimientos y noticias del exterior.

Entre los principales factores que se destacan del buen panorama para la economía mexicana están: la publicación de buenos indicadores económicos para México. La economía del país creció a una tasa anual de tres por ciento durante el segundo trimestre, de acuerdo a cifras ajustadas por estacionalidad, destacándose un crecimiento acelerado del sector servicios. Asimismo, la confianza del consumidor se recuperó durante julio a su nivel más alto en 12 meses, acumulando cuatro meses por arriba del umbral que es consistente con una expansión del consumo.

Finalmente, la inversión fija bruta creció a una tasa mensual de 2.9 por ciento durante mayo, siendo este su mayor ritmo de expansión mensual desde marzo de 2015.

Además, las agencias calificadoras Standard & Poor’s y Fitch Ratings han mejorado la perspectiva para la calificación de la deuda soberana de México desde negativa a estable y a su vez, han elevado las previsiones de crecimiento para este año y 2018.

Durante las próximas dos semanas, el principal riesgo al alza para el tipo de cambio serán los comentarios relacionados a la renegociación del TLCAN que se espera inicie en la segunda quincena. En caso de que el lenguaje de las primeras conversaciones entre México y Estados Unidos sea cooperativo, el peso podría volver a ganar terreno hacia el cierre del mes. No obstante, si no hay información relevante o si las noticas son negativas el tipo de cambio podría seguir subiendo, probablemente hacia 18.30 pesos por dólar.

La autora es economista en Jefe de Grupo Financiero BASE y profesora de economía en el Tec de Monterrey.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.