Monterrey

Para invertir, antes de los cómo van los qué: TIR vs. ROE

OPINIÓN. De manera simple, el ROE es el valor total de retorno que alcanzan los socios sobre su aportación de capital. En cambio, la TIR muestra el rendimiento anualizado de una inversión sobre determinado periodo.
COLUMNISTA INVITADO
Carlos E. Rousseau
lectores@elfinanciero.com.mx
15 noviembre 2017 10:6 Última actualización 15 noviembre 2017 10:6
CARLOS E. ROUSSEAU

CARLOS E. ROUSSEAU

Se ha comprobado que la elección de entre muchas posibilidades nos provoca ansiedad. A este fenómeno se le llama la paradoja de la decisión. El tema viene a colación por la creciente variedad de productos financieros y las interrogantes que despierta en los inversionistas: “¿a cuál de todos le debo confiar mi dinero?, ¿cuál me ofrecerá un mejor rendimiento?”.

Para responder a este escenario, antes de preguntarnos cómo comparar los distintos vehículos de inversión, debemos empezar por el qué es importante considerar en ellos; es decir, tener parámetros que nos permitan tomar decisiones más eficientes al momento de evaluarlos.

Así que demos un paso atrás y respondamos la pregunta: ¿en qué debemos fijarnos exactamente para entender con precisión su rendimiento?

Si bien la rentabilidad de un proyecto se puede evaluar con distintos indicadores, aquí nos enfocaremos a dos de los más recurridos: la tasa interna de retorno (TIR) y el retorno sobre capital (ROE).

De manera simple, el ROE es el valor total de retorno que alcanzan los socios sobre su aportación de capital. En cambio, la TIR muestra el rendimiento anualizado de una inversión sobre determinado periodo.

El ROE es una medida expresada como múltiplo que describe la rentabilidad de un proyecto y se calcula al dividir las ganancias netas totales entre el aporte de los inversionistas.

Veamos un ejemplo. Si el monto total en un proyecto es de un millón de pesos y todas las distribuciones de capital recibidas suman 2.5 millones, entonces el múltiplo de capital se calcula dividiendo 2.5 millones entre un millón, lo que resulta en 2.5 veces. Un múltiplo mayor a una vez supone una ganancia sobre el capital aportado. Siguiendo este ejemplo, 2.5 veces significa que, por cada peso que entregamos, recibiremos 2.5 (incluido el peso inicial).

En cambio, la TIR es la tasa que se logra sobre el monto invertido y representa el interés que se le otorga a un inversionista por sus contribuciones al proyecto.

Su mayor valor radica en expresar el regreso del capital en función del tiempo. La TIR suma las ganancias de un proyecto y extrae un valor que nos permite valorar los intereses que obtenemos por cada año de la vida de nuestra inversión.

Estos indicadores miden dos cosas diferentes pero complementarias. Por una parte, la TIR determina el porcentaje de retorno anual sobre cada peso según el periodo en que se invirtió; por otra, el ROE valúa la cantidad que un inversionista conseguirá sobre su aporte en el proyecto.

En resumen, el ROE nos indica la ganancia en términos absolutos y nos hace preguntarnos: “¿qué tanto valor puedo obtener a cambio con este vehículo en su totalidad?”; por otro lado, la TIR nos aclara la utilidad en términos relativos al tiempo: “¿qué porcentaje de retorno puedo obtener por cada año invertido en este vehículo?”

El autor es socio fundador y CEO de Orange Investments.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.