Monterrey

Paquete Económico 2018 y el Pacto de Certidumbre Tributaria

OPINIÓN. Es imperativo tomar en cuenta las implicaciones de las reformas estructurales que se han venido aprobando en México; siendo una de ellas la centrada en materia fiscal, la cual quedó asentada en el paquete económico del ejercicio 2014.
CAPITALIZANDO EXPERIENCIA
Luis R. España G.
lespanag@espanaconsultores.com
31 agosto 2017 10:36 Última actualización 31 agosto 2017 10:36
Luis R. España G.

Luis R. España G.

Como cada año en nuestro país, el gobierno federal, vía la Secretaria de Hacienda y Crédito Público (SHCP), tiene por obligación presentar ante el congreso de la Unión el Paquete Económico, el cual está integrado por: i) Criterios Generales de Política Económica (CGPE), ii) Ley de Ingresos de la Federación con sus iniciativas de reforma y iii) El Presupuesto de Egresos de la Federación, según lo establece nuestra Carta Magna y la Ley Federal de Presupuesto y Responsabilidad Hacendaria.

Es importante resaltar que el Congreso deberá recibir dicho Paquete Económico este próximo 8 de septiembre, dando pie a que las Cámaras de Diputados y de Senadores discutan y aprueben en lo conducente el citado conjunto de documentos, a excepción del Presupuesto de Egresos de la Federación, teniendo como fecha límite para ello el 31 de octubre del año en curso.

Por otro lado, la Cámara de Diputados será quien discutirá y aprobará lo relativo al Presupuesto de Egresos de la Federación, teniendo como límite de tiempo para hacerlo hasta el próximo 15 de noviembre. Una vez aprobados ambos procesos se contará con 20 días naturales para la publicación de los mismos en el Diario Oficial de la Federación, por lo que la Ley de Ingresos y sus iniciativas aprobadas a leyes fiscales, se publicarán a más tardar el 15 de noviembre, y el Presupuesto de Egresos, el 05 de diciembre.

Cabe aclarar, que es importante señalar que actualmente existen fuertes discrepancias entre los diputados federales por Nuevo León y el Gobernador Jaime Rodríguez por la solicitud de recursos para nuestra entidad, pero esto es sólo una situación que se discute por la vía política y ya veremos sus resultados.

Aquí, es imperativo tomar en cuenta las implicaciones de las reformas estructurales que se han venido aprobando en México; siendo una de ellas la centrada en materia fiscal, la cual quedó asentada en el paquete económico del ejercicio 2014. Dicha reforma representaba un incremento en la recaudación a razón del 1.4 por ciento del PIB, y mayores ingresos por financiamiento incrementando el déficit fiscal a razón del 1.5 por ciento del PIB, lo que se traduce en mayor gasto público; con lo anterior se buscaría un crecimiento en el PIB de nuestro país a razón del 3.5 por ciento para el ejercicio 2014, y del 5 por ciento para el 2017 según la “Estrategia macroeconómica y política fiscal 2014-2018” que se cita dentro del paquete económico de dicho año.

Precisamente en ese mismo ejercicio 2014 se dio a conocer un documento poco visto, pero que ayudaría en el proceso de implementación de la reforma fiscal antes referida, y buscaría dar certidumbre jurídica a los contribuyentes e inversionistas en nuestro país; ese instrumento fue el Pacto de Certidumbre Tributaria, anunciado por el Secretario de Hacienda en turno, en el marco del Foro Económico Mundial que tomó lugar en Davos, Suiza; y dado a conocer en México el 27 de febrero de dicho año. Este acuerdo establece 8 puntos, de los cuales destaco uno en particular considerando el proceso electoral que se avecina en la República Mexicana, siendo el eje central y objeto de este acuerdo el cual establece que: “a partir de este momento y hasta el 30 de noviembre de 2018, no se propondrán nuevos impuestos ni alzas a los existentes. Tampoco se propondrán modificaciones a los beneficios fiscales y las exenciones existentes.”

Partiendo de este principio, y dejando para otra ocasión el análisis relacionado con su cumplimiento cabal, lo cierto es que este próximo 08 de septiembre tendremos un Paquete Económico que ratificará dicho Pacto de Certidumbre Tributaria. Pero independientemente de ello, es innegable que la interrogante de la que han germinado documentos como los mencionados sigue sin encontrar una respuesta clara: ¿Cómo lograr que nuestra nación logre tener mejores indicadores económicos, traduciéndose en un mayor bienestar para sus habitantes?

Sin duda, las implicaciones fiscales de los acontecimientos que tomarán lugar los próximos meses determinarán en gran medida el rumbo que se llevará con vistas a cristalizar tan anhelado objetivo.

El autor es Presidente del Foro de Especialistas Tributarios y Vicepresidente de membresía del ICPNL.

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.