Monterrey

Oportunidades vs. inseguridad

OPINION. El impacto económico que la inseguridad y la violencia ha ocasionado en México ascendió en el año 2014 a poco más de 3 billones de pesos.
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LIBRE

SERGIO 
LÓPEZ
RAMOS
19 enero 2016 9:16 Última actualización 19 enero 2016 9:27
Sergio López Ramos

Sergio López Ramos

Apenas han transcurrido 3 semanas de enero y de acuerdo con reportes de la Procuraduría de Justicia del Estado, en los primeros 13 días de este 2016, 25 personas perdieron la vida en forma violenta en la zona metropolitana de Monterrey. Ante este escenario, el Gobierno del Estado declaró que va a utilizar todo el peso de la ley para terminar con las escenas de inseguridad que, lamentablemente, se van a apoderando de la ciudad. Sin embargo, es importante entender el impacto económico de la inseguridad en nuestro estado y en el país.

Según cifras del “Informe Nuevo León” del Instituto para la Economía y la Paz, publicado el año pasado, el impacto económico que la inseguridad y la violencia ha ocasionado en México ascendió en el año 2014 a poco más de 3 billones de pesos, una cifra que de acuerdo al mismo informe equivale al 17.3 por ciento del PIB del 2014 en México; cifra que correspondería a un costo de casi 26 mil pesos por cada ciudadano.

En el caso de Nuevo León, el impacto económico de la violencia en el Estado durante el año 2014 ascendió a poco más de 119 mil millones de pesos, monto que equivale al 9.2 por ciento de la economía del estado en 2014; es decir, el costo por cada habitante de Nuevo León sería de aproximadamente 24 mil pesos.

Es importante señalar que el “Informe Nuevo León” puntualiza que el porcentaje más alto relacionado con los costos de la violencia durante el año 2014 en Nuevo León se relacionó con los homicidios, los cuales le costaron a nuestra entidad poco más de 36 mil millones de pesos, cifra que representa un 30 por ciento del impacto económico total de la violencia.

El incremento de patrullajes o la presencia de más militares en todo el estado de Nuevo León no van a solucionar el problema de la inseguridad, el cual tiene un alto costo económico como lo demuestra el Instituto para la Economía y la Paz. Es urgente replantear una estrategia de seguridad que permita la prevención del delito pero también, la creación de oportunidades de desarrollo para los habitantes del estado.

De acuerdo con cifras de la Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, hasta el 2014 había en Nuevo León 710 mil personas sin acceso a una alimentación adecuada, 686 mil neoloneses sin servicios de salud y más de 540 mil ciudadanos con rezago educativo. El reto que tiene el Gobierno del Estado y los diferentes sectores es enorme pero no imposible. Tomando como ejes la innovación y las buenas prácticas, el Gobierno del Estado, las empresas y las universidades pueden diseñar proyectos que incentiven el desarrollo social mediante la creación de oportunidades para los ciudadanos. No sabemos si el próximo Steve Jobs vive y crece en Apodaca o en Santa Catarina.

Empresas como OXXO y FEMSA han diseñado e implementado grandes proyectos de recuperación de espacios y de creación de oportunidades como el Fidecomiso Polígono Edison, impactando a cuatro mil habitantes de Monterrey, otorgando becas escolares y reforestando el área.

Ojalá que la estrategia de seguridad de Jaime Rodríguez contemple las necesidades de desarrollo integral de la ciudadanía. Con la generación de oportunidades para los ciudadanos, tendremos la capacidad de transformar nuestra realidad en el mediano y largo plazo.

Esta puede ser la mejor estrategia contra el crimen organizado.

* El autor es politólogo por el Tecnológico de Monterrey; consultor político de la firma internacional Global Nexus y cursa sus estudios de posgrado en la Universidad de Wisconsin.


Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.