Monterrey

Nuestra responsabilidad de una mayor y mejor convivencia social

Opinión. La responsabilidad social no es una responsabilidad optativa; y algo similar sucede con todos los individuos en la sociedad, todos somos responsables por la simple convivencia, y por ello requerimos además de cumplir las leyes, el percatarnos que todos requerimos de todos, y que las condiciones de pobreza existente es la responsabilidad social de todos.
ECOLOGÍA SOCIAL

ANTONIO TAMAYO NEYRA
​anttamayon@gmail.com
02 diciembre 2016 11:32 Última actualización 02 diciembre 2016 11:38
Antonio Tamayo Neyra

Antonio Tamayo Neyra

La interdependencia y la subsidiariedad, son conceptos que se utilizan
con alguna regularidad en un sentido de caridad y en el mejor de los casos de filantropía, pero viéndolos a mayor profundidad su alcance e importancia van más lejos.

Tomemos el caso de la naturaleza: cualquier ser vivo, ya sea una planta, un animal y un insecto, de alguna forma todos están interconectados y necesitan de los demás para sobrevivir; y esta interconexión que existe entre animales y plantas, se realiza de manera
inconsciente.

Así por ejemplo la abeja en la búsqueda del polen para su propio
alimento, influye en la distribución de la semilla de la planta que
le ayuda en su reproducción y sobrevivencia; dicho de otra manera,
la abeja es responsable sin quererlo del crecimiento de las plantas,
mientras busca su propia subsistencia.

Este modelo que se repite en prácticamente toda la naturaleza dentro
de todo tipo de criaturas vivientes, implica por lo tanto, una interdependencia y una subsidiaridad, y aunque no exista una conciencia en esa forma de actuar, todos tienen una responsabilidad con el resto de las especies.

Estas ideas que cada vez más tienen una mayor difusión para generar
una conciencia ecológica, y que los seres humanos nos demos cuenta
de nuestra necesidad de un ecosistema limpio para nuestra sobrevivencia, requieren ser vistas y aplicadas también en la forma como nos comportamos los individuos en el ámbito social.

Y lo anteriormente dicho no es nada nuevo, el mismo Adam Smith lo señalaba cuando hablaba de la posición del carnicero o del panadero
con respecto a la sociedad en general, ellos buscaban su felicidad en términos egoístas, pero al mismo tiempo con su trabajo elaboraban un satisfactor para la sociedad, otra vez el concepto de interdependencia.

En términos actuales, dichas personas que realizan los mencionados
oficios tienen una responsabilidad social, el hacer un producto
adecuado y necesario y cobrar lo justo para subsistencia, y ese cobro
si bien es un aspecto monetario, está dentro de una relación social y
no al revés como mucho se ha manejado.

Ampliando la idea anterior, las empresas que son entidades creadas
por el ser humano y por lo tanto sociales, desarrollan productos y
servicios para la sociedad, y por ese sólo hecho aunque no lo quieran,
son socialmente responsables, considerando además de su responsabilidad en su comportamiento con su propio personal, proveedores y clientes.

Dicho en otras palabras, la responsabilidad social no es una
responsabilidad optativa; y algo similar sucede con todos los individuos en la sociedad, todos somos responsables por la simple convivencia, y por ello requerimos además de cumplir las leyes, el percatarnos que todos requerimos de todos, y que las condiciones de pobreza existente es la responsabilidad social de todos.

Somos una especie para vivir en comunidad y no para estar aislados,
y es por ello que necesitamos ser socialmente responsables, pero no
por caridad o por filantropía, sino por una conveniencia mutua como
lo dijera Adam Smith, y en la medida en que más y mejor la apliquemos
nuestra sociedad será cada vez mejor.

Seguiremos platicando …

Blog: http://atamayon.blogspot.com

Esta es una columna de opinión. Las expresiones aquí vertidas son responsabilidad únicamente de quien la firma y no necesariamente reflejan la postura editorial de El Financiero.